
Momentos del análisis del proyecto de Constitución en el Instituto de Nefrología, de La Habana. Fotos: Liz Arianna Bobadilla León.
Médicos, especialistas, técnicos y trabajadores del Instituto de Nefrología, en La Habana, hicieron una breve pausa en su rutina cotidiana para participar, como el resto de los sectores de la sociedad, en la discusión del proyecto de Constitución de la República de Cuba.
Temas como el salario, dualidad monetaria, política de precios, los derechos ciudadanos, la edad de jubilación, la estimulación del desarrollo científico y la posible creación de un tribunal constitucional, centraron el interés de las personas en los debates que tuvieron lugar recientemente en esa institución.
En un organizado y aportador espacio, los trabajadores opinaron.
Uno de los criterios más reiterados, y que encontró respaldo en las personas asistentes, fue que se introduzca la posibilidad de elegir o destituir a funcionarios gubernamentales y públicos.
Otro importante tema debatido lo constituyó la adecuada remuneración a quienes invierten tiempo y esfuerzo en la superación científica. Al respecto, el especialista Julio Silveira Echavarría argumentó:
Además, Silveira Echevarría refirió la necesidad de crear un tribunal constitucional, que vele y garantice el cumplimiento de la carta magna.
Otros tópicos analizados fueron el respeto al derecho de los trabajadores de la salud a contar con un pasaporte y a viajar a otras naciones en sus periodos de vacaciones, tal y como puede hacerlo, cuando poseen los recursos, el resto de las personas.
También opinaron sobre el derecho de la población a tener una vivienda digna, y abogaron por la creación o mejora de los mecanismos para garantizarlo, así como buscar soluciones más efectivas para quienes pasan un tiempo laboral interruptos o aquellos que no logran reinsertarse en otro oficio o profesión.
Modificar, añadir y eliminar son, por estos días y hasta el 15 de noviembre, más que infinitivos, porque responden a la intención de un pueblo que apuesta por la construcción colectiva de su país.
Cada ciudadano de la mayor de las Antillas quiere ser parte de un proceso donde se define, en buena medida, el futuro de la nación. En Cuba, todas las voces cuentan.

Uno de los temas debatidos durante la reunión fue el de la adecuada remuneración a quienes invierten tiempo y esfuerzo en la superación científica.
