El Proyecto de Constitución que analizan los cubanos consagra los principios que han acompañado siempre a la Revolución: la defensa de la soberanía y la independencia de la Patria.
Sinceramente, me niego a creer que el Gobierno de los Estados Unidos tuviera alguna esperanza en que su última maniobra impidiera un nuevo respaldo universal a la resolución cubana contra el bloqueo.
Si Cuba no tuviera hoy una constitución vigente, como de hecho la tiene, casi que bien podría regir sus destinos por la Carta Magna aprobada en la Asamblea de La Yaya, hace 121 años.
La comunidad internacional se pronunciará, por vigésimo séptima ocasión, el próximo 31 de octubre, acerca de la necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos contra Cuba.