Pudo ser un poco difícil, sí. Pero de que llegó, llegó. Estas jornadas de atletismo, neurálgicas para una delegación cubana que se debate en la lucha por salir del séptimo lugar, nos han dejado ya par de medallas que venían en la lista.
Disímiles han sido las opiniones una vez finalizada la actuación de la selección nacional masculina cubana de voleibol en los Juegos Panamericanos, donde se logró una medalla de plata que deja muy buen sabor, por inesperada.
Lo visto este fin de semana en la discusión del quinto puesto del béisbol panamericano fue, cuando menos, increíble. La incapacidad del cuerpo de lanzadores de Cuba de sacar un out, solo uno, quizás sea la gota que desborde el vaso.
Por supuesto que en esta serie de los equipos Cuba que han participado en las últimas tres ediciones de los Juegos Panamericanos, llegaríamos al Cuba que participó en Toronto, hace cuatro años.
Luego de que Rey Vicente Anglada alzara el título panamericano del béisbol en 2007, afrontar el reto de mantener a Cuba en lo más alto le tocó al excelente mentor pinareño Alfonso Urquiola, quien contó con el que ha sido quizás el elenco más fuerte de esta década.