Elegante, seria, de andar pausado, distante ante mis ojos. Durante años pensé que la historia de esta mujer estaba enlazada a la burguesía que reinó en Miramar. Pero la vida y los encuentros de los santiagueros ausentes me dieron la oportunidad de acercarme a Mirta Fernández, compañera de estudios y lucha de Frank País.
