Las cubanas fueron de menos a más. Una arrancada fuerte, rondas intermedias discretas y un cierre que les permitió protagonizar una actuación meritoria, sin bien aún lejos de los mejores desempeños.
Por esta vez no hubo decepción y ambas selecciones cubanas de ajedrez hicieron valer su superioridad sobre los rivales de turno en la décima y penúltima ronda de la Olimpiada de Ajedrez con sede en Bakú, puesto que los varones barrieron a la débil representación de Estonia y las mujeres pasaron con holgura sobre Turkmenistán.