Hay cubanos que sin subir al podio en Río de Janeiro merecen ser muy respetados: se vieron enteros a pesar de lesiones, la falta de fogueo o la supercalidad contraria, y hasta superaron sus mejores marcas y las expectativas. Lucharon con tanta potencia que se ganaron el aplauso de la afición y el ¡Cuba, Cuba…! […]





