¿Acaso es el triunfo lo único que reportarse de una competencia deportiva? Falla quien solo se limita a mencionar a vencedores y vencidos, esclavizado por las cifras o sus saberes científicos técnicos.
Como para no dejar dudas de que lo enseñado el pasado año no era cosa de juego, la discóbola cubana Yaimé Pérez volvió a ser la estrella y se apoderó del primer lugar en la parada de la Liga del Diamante en Rabat, con récord para la cita incluido, e instantes antes de que su compañero Juan Miguel Echevarría mandara en el salto de longitud.