Era septiembre de 1958, exactamente el día 5, cuando el Movimiento 26 de Julio decidió secuestrar a la Virgen de Regla o Yemayá, patrona del poblado, y así demostrar a la opinión pública que el momento no era de celebraciones y fiestas patronales, sino de lucha contra la dictadura de Fulgencio Batista.






