Los sobrenombres nunca le hicieron perder el suyo. “La Bala de Centro Habana”, “El hombre récord de la pelota cubana”, “El Rey de las bases robadas”, “El pelotero de la consistencia”, fueron quizás los más usados por la prensa y la afición a la hora de identificar a uno de los peloteros más sacrificados, carismáticos y longevos de nuestras Series Nacionales: Enrique Esteban Díaz Martínez.