Tres noticias, indirectamente relacionadas, ofrecen un sintético pero ilustrativo retrato del estado actual de las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba.
Desde que irrumpieron las ideologías políticas, especialmente las que conformarían la modernidad, se fueron decantando diversas corrientes con posturas muy divergentes entre sí, y por supuesto con fundamentos filosóficos muy heterogéneos, sobre la forma y las vías de cómo debía organizarse la vida social.