Miramar es uno de esos lugares únicos que nos muestra La Habana; es un barrio residencial construido en la primera mitad del siglo XX, donde las casas hermosas y los parques bien delimitados compiten con la cercanía del mar.
El Rincón de San Lázaro constituye uno de los sitios más concurridos de La Habana, además de ser un lugar que acoge la pena, el dolor y la esperanza de quienes lo visitan.
Si un viajero recién llegado a la capital cubana decide traspasar los límites del centro histórico y adentrarse en la ciudad, es muy probable que se encuentre con el Barrio Chino de La Habana.
Todo poblado que se respete y sea tan longevo como de casi cinco siglos de existencia ha de poseer hechos, leyendas y personajes que trasciendan el tiempo y el espacio para enriquecer el imaginario popular.
Ataviada con el blanco de la santidad y la pureza, así como por la espiritualidad que le imprimen sus monumentos y calles, así trasciende en el tiempo la habanera necrópolis Cristóbal Colón.