
Foto: Cubadebate
El equipo de Industriales perdió una nueva serie particular, esta vez con Matanzas, sumando dos derrotas en tres juegos, amén de la suspensión por lluvia del tercer desafío, para alargar su mal paso por la segunda ronda del béisbol cubano.
Con la segunda derrota por nocaut en la jornada del miércoles, los guarismos de los dirigidos por Víctor Mesa encienden las alarmas, pues se comportan erráticos en dos de los tres departamentos colectivos.
Un anémico promedio de bateo parece ser la causa principal de la debacle, promedio que sigue bajando y ahora se ubica en .222, con solo 74 indiscutibles en 334 veces al bate y solo 16 extrabases.
Pero el pitcheo no se queda detrás, ya que le han conectado 106 imparables en poco más de 300 veces al bate, para un promedio de carreras limpias de 6.50 por cada nueve entradas de actuación, por mucho el peor de la actual fase competitiva.
En el fildeo, con promedio defensivo de .985, son la segunda mejor escuadra del certamen, pero esto no sirve de nada cuando no hay bateo que anote carreras ni pitcheo que aguante a los rivales.
En el orden individual, solo los desempeños de Jorge Luis Barcelán y Juan Carlos Torriente los mantienen sobre 300 de average; mientras que entre los lanzadores todos los promedios de los tiradores de puntería son desastrosos, a excepción de Frank Montieth y Eddy Abel García, únicos que han logrado victorias.
Simplemente, luego una elección de refuerzos donde todo el mundo tuvo las mismas oportunidades, a pesar del criticado sistema de selección, a los Azules parecen haberles cambiado completamente el roster, y haber sustituido un equipo que llegó primero a esta fase, por el último lugar de la tabla general de clasificación en la primera ronda.
Veremos si este mal performance, que incluye una racha sin ningún éxito en la carretera, no da al traste con el objetivo de clasificarse a los play off.

