Leñadores y Azucareros dictan sentencia en la postemporada

Foto: Periódico 26.

En la pelota, lo hemos dicho muchas veces, no hay nada escrito hasta el último out, pero lo que han redactado los Leñadores tuneros y los Azucareros de Villa Clara durante este fin de semana pasados parece casi un epitafio o una sentencia para la tensa e intensa 58 Serie Nacional que hemos vivido.

A ambos los etiquetamos el pasado miércoles con el sello de favoritos, rótulo que solo se respalda imprimiéndolo en el terreno de juego y las dos plantillas lo hicieron de manera inobjetable, ante Ciego de Ávila los tuneros, y frente a Sancti Spíritus los villaclareños, ganándoles los dos partidos que enfrentaron, con lo cual ya recorrieron la mitad del camino hacia la final de la contienda.

Los tuneros demostraron las razones por las cuales han sido los líderes indiscutibles de la campaña. Hoy, a su más visible credencial, la potencia temible de su ofensiva, suman virtudes que ganan partidos en la defensa y en el pitcheo, este último clave en las dos victorias que casi lo tienen de finalista por segundo año consecutivo. Sus dos abridores, Yoanni Yera y Erlis Casanova, refuerzos para esta fase, disertaron en sus presentaciones, en tanto el veterano Yoalkis Cruz fue un coloso en un relevo de seis y dos tercios en la apertura de la semifinal. En materia de fildeos llenaron una espectacular galería con obras como las de Jorge E. Alomá, volando por encima de la segunda base; Andrés Quiala, ahogando el pecho de Oscar L. Colás, a quien le sacó un jonrón de las gradas que pudo darles la victoria en el primer choque a los Tigres avileños, y el aterrizaje de Yunieski Larduet en el jardín central para volver a frustrar otra conexión de Colás.

Hay que agregar que en el ataque, además de tener un soberano poder en casi toda su alineación, cuentan con hombres muy veloces en los senderos y de buen tacto. Esto hace que no caiga su peso ofensivo en ningún turno y al propio tiempo se haga muy versátil. Un equipo así huele a campeón.

A Villa Clara su pitcheo la trajo hasta esta instancia y ahora se ha crecido con dos soberbias actuaciones de Fredy Asiel Álvarez, quien conquistó el viernes su triunfo número cien en los clásicos cubanos, y Alain Sánchez, mientras los relevos cumplieron sin estrés su rol. Ha sido tanto el hermetismo que sus rivales espirituanos les han anotado solo una carrera en 18 entradas. Los Azucareros alinearon a las faenas de sus monticulistas uno de sus grandes atributos, su cerrojo defensivo, y cuando esas dos aristas están sobre un mismo eje, los equipos son muy difíciles de derrotar.

Siempre recuerdo al profesor José Manuel Cortina cuando dice que una novena con pitcheo y defensa es prácticamente invencible, porque son nueve jugadores, incluyendo al más importante, el serpentinero, contra uno solo, el bateador. Y si a eso le adicionamos que para anotar tiene que recorrer 180 pies y están los mismos nueve para impedírselo, hay que concluir que con esas dos armas bien empleadas la victoria es prácticamente segura. Esto lo hizo Villa Clara en los dos primeros encuentros del play off.

Creo difícil un 4-0 en cualquiera de las dos series, pero también veo muy engorroso que Tigres y Gallos alcancen la final, pues para hacerlo los avileños tendrían que ganarle al mejor equipo de Cuba en estos momentos cuatro de cinco partidos. ¿Alguien ve eso posible? Es cierto que los felinos pasaron por esta situación ante Las Tunas en la 51 Serie, perdieron los dos primeros, ganaron dos en su cuartel y regresaron a casa de los tuneros para vencerles en los dos últimos. Pero ni estos son los mismos Tigres y mucho menos los mismos Leñadores, aunque sí, es una posibilidad. Por lo pronto, Roger Machado y su elenco enfrentan otro dilema: ¿qué lanzador abre hoy? No tienen disponible a Lázaro Blanco ni a Yander Guevara, ni a Dachel Duquesne. La idea de Miguel Lahera primero y Vladimir Díaz para continuarlo, no parece desacertada.

Y a pesar de que el plantel villaclareño no tiene el abolengo del que hoy puede presumir el tunero, veo todavía más espinoso que los del Yayabo puedan protagonizar una remontada en Santa Clara. La diferencia entre ambos es más acentuada y eso multiplica las oportunidades de los Azucareros del debutante Eduardo Paret.

Las Tunas es el único plantel de los cuatro aspirantes que no ha ganado un título, sin embargo, es hoy el más serio candidato a la corona que deja Granma después de poseerla por dos años. Pero al margen de esas posibilidades de los que van perdiendo 0-2, en las semifinales se va cumpliendo otro vaticinio: la afición está disfrutando de buena pelota y los estadios se han abarrotado de esa pasión que el cubano siente por su deporte nacional.

Tomado de Granma

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *