Hoy los invito a disfrutar de un delicioso pollo al ajillo que puedes acompañar con arroz blanco o moro, ensalada y vianda. De seguro será del agrado de todos en el hogar.
Ingredientes:
1 kilo de pollo troceado
1 cabeza de ajo
60 gramos aceite
400 gramos vino blanco
1/2 unidad zumo de limón
Sal al gusto
Pimienta negra al gusto
2 cucharadas grandes de perejil picado
Modo de preparación:
Pelamos los dientes de ajo. Reservamos, aproximadamente, un tercio para cocinarlos enteros y el resto los cortamos en finas láminas. Con la ayuda de un cuchillo afilado, quitamos la piel al pollo. Calentamos el aceite en una olla. Cuando esté bien caliente, añadimos los dientes de ajo enteros. Cocinamos, a fuego suave, removiendo regularmente, hasta que se doren ligeramente. Una vez que los ajos se han dorado los retiramos de la olla y reservamos.
A continuación, echamos los trozos de pollo. Cocinamos, a fuego vivo, hasta que la carne se dore. Debemos girarla regularmente para que coja color por todos los lados. Una vez que esté dorada la retiramos de la olla y reservamos. Retiramos una buena parte del aceite que hemos usado para freír los ajos y el pollo.
Luego, ponemos la olla de nuevo al fuego y añadimos los ajos laminados y cocinamos hasta que se doren un poco. Vertemos el zumo de limón para despegar la grasa que ha quedado pegada al fondo de la olla. Seguidamente, incorporamos los trozos de pollo y los ajos enteros. Sazonamos y removemos. Incorporamos el vino blanco. Cocinamos, con la olla destapada, a fuego medio, hasta que prácticamente todo el vino se haya reducido. Mientras tanto, picamos finamente el perejil. Cinco minutos antes de acabar la cocción, incorporamos el perejil. Y ya está listo.


