Sin intermediarios…

Tribuna Antimperialista José Martí

Tribuna Antimperialista José Martí

Sin intermediarios, entre letras y canciones, así se nombra la tertulia que el cuarto viernes de cada mes tiene lugar en la Tribuna Antiimperialista José Martí, de La Habana, a muy pocos pasos de la Oficina de Intereses de Estados Unidos en Cuba. El destacado periodista Julio Gómez Lluciá es el “hombre orquesta” que anima este espacio interactivo, iniciado en enero de 2013.

Resulta en extremo gratificante asistir a este intercambio entre Profesionales de las ciencias médicas y económicas; glorias del deporte; y una amplia gama de público interesado en escuchar música e informarse. Por ejemplo, allí usted puede enterarse de que una carismática y joven intérprete fue nominada al Cubadisco 2013; de cómo un intelectual cubano escribió un libro sobre la guerra bacteriológica a la que está sometida Cuba, y que ha suscitado tanto interés nacional e internacional, que ha sido reedita varias veces y traducido a varios idiomas, además de ofertarse en Internet.

De todo eso y más, uno disfruta en dicha tertulia, donde también conoce hermosas historias de vida de una capital no exenta a los desafíos de una mundo globalizado, donde como plantea el destacado intelectual y teólogo brasileño Frei Betto, es muy necesario -yo diría que imprescindible- producir sentido para los más jóvenes, para que no le privaticen los sueños modificando el pelo, la ropa, la apariencia; y sigan derribando muros y prefieran inyectarse utopía, para no correr el peligro de inyectarse drogas. Betto plantea una interrogante clave en ese aspecto: “¿Qué le hace falta a la nueva generación?”  Y a continuación se responde: “Hay que imprimirle sentido a la vida… no fuimos creados para ser ovejas en un inmenso rebaño retenido en el corral del mercado. Fuimos creados para ser protagonistas, inventores, creadores y revolucionarios…”

Por suerte, en esta propuesta de Julio Gómez Lluciá se aprecia una fuerte presencia de jóvenes, porque el periodista esta empeñado en producir sentido con esta tertulia, algo que hace, y realmente lo logra, sin necesidad de emplear intermediarios, lo cual considero como otro voto a su favor al emprender este proyecto, que escapa a todos los convencionalismos y los empaques propios de la burocracia, que suele vivir de la cultura y no para la cultura, sin reparar siquiera que esta resulta el termómetro que toma la temperatura de nuestros éxitos o de nuestro déficit, según se trate.

 

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