Yo soy el maestro, una frase que inmortalizó Manuel Ascunce

Destacamento Pedagógico Manuel Ascunce Domenech Foto: www.sierramaestra.cu

Destacamento Pedagógico Manuel Ascunce Domenech Foto: www.sierramaestra.cu

José Martí, el más universal de los cubanos afirmó: “La enseñanza, ¿quién no lo sabe?, es ante todo una obra de infinito amor”; ese que durante más de cuatro décadas dejó a su paso el Destacamento Pedagógico Manuel Ascunce Domenech.

Fue en el Segundo Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas que el líder histórico de la Revolución Fidel Castro hizo el llamado, y la juventud revolucionaria respondió decidida y airosa a la trascendental misión que le deparaba el futuro: formar a las nuevas generaciones de cubanos y transmitirles valores humanos y patrióticos. Imagino la alegría y el orgullo de los más de 400 jóvenes que el 19 de mayo de 1972 dieron el paso al frente para ser educadores, al integrar el primer contingente del Destacamento.

El nombre de Manuel Ascunce Domenech rememora entrega y consagración al magisterio; él dignificó la profesión cuando respondió con fuerza a los bandidos contrarrevolucionarios que lo buscaban para asesinarlo: Yo soy el maestro.

Surgían urgencias en el camino de la joven Revolución, y una de ellas era garantizar la continuidad de estudios a los niños que terminaban la enseñanza primaria; se formarían nuevos maestros devenidos gigantes del conocimiento.

Apremiaba cubrir la fuerza laboral que se requería para atender pedagógicamente el notable crecimiento de matrícula en el nivel medio, regalo de la revolución educacional, que hizo de la Isla a partir de enero de 1959, una gran escuela.

Con la demostrada confianza de Fidel Castro en los jóvenes, se iniciaba una etapa de grandes esfuerzos: combinación de estudio y trabajo, e incorporación como docentes en las recién creadas escuelas en el campo.

Empinada sobre su tiempo, la juventud llevó adelante con audacia y responsabilidad, la tarea encomendada; el Destacamento constituyó uno de los pasos trascendentales en la historia de la formación docente cubana.

Se formaron miles de profesores en cinco contingentes que se organizaron hasta 1976, cuando se produjo una nueva transformación en el sistema de formación docente, con el surgimiento de los Institutos Superiores Pedagógicos, hoy Universidades de Ciencias Pedagógicas, y la creación desde 1977 de las Licenciaturas en Educación.

En sus filas se conformó también, en el curso 1977- 1978, el Destacamento Pedagógico Internacionalista Che Guevara; sus integrantes prestaron su labor como maestros en la República Popular de Angola durante varios años, aún en los momentos de las más cruenta lucha de ese pueblo por lograr su independencia.

Los estudiantes de primer año en las Universidades de Ciencias Pedagógicas, representan aún la cantera para constituir el nuevo Contingente correspondiente a cada curso escolar. El juramento se realiza cada 26 de noviembre, fecha que recuerda el vil asesinato en Limones Canteros, Sancti Spíritus, del alfabetizador Manuel Ascunce Domenech y su alumno, el campesino Pedro Lantigua, durante la Campaña de Alfabetización de 1961.

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