Antonio Guerrero Rodríguez, uno de nuestros Cinco Héroes prisioneros políticos en cárceles norteamericanas, es libre. Y no lo es porque se encuentre fuera de los barrotes que físicamente lo retienen injustamente en un país lejano, distante de su Patria, sino porque sus pensamientos y lo que es capaz de expresar a través de sus poemas y pinturas, lo hacen una persona con una sensibilidad cultivada, útil, para dejarnos un mensaje que traspasa los espacios de su actual penitenciaria en Marianna, en la Florida.
De carácter apacible, tranquilo, muy optimista y emprendedor, al decir de su madre Mirtha Rodríguez, Tony se ganó el respeto de sus compañeros durante sus años de estancia en la cárcel de Florence, en Colorado, y ahora en su actual sitio de reclusión.
René recuerda que Tony (Antonio Guerrero) comenzó a desandar los caminos de la poesía justo durante los meses en que estuvieron confinados en el “hueco” en la Florida, en espera del juicio. “Fue Tony, confiesa René, quien inventó un festival de poesía al mes de estar allí. Participamos todos, los cinco, y de ahí en adelante, jamás dejó de escribir”, enfatiza.
No por gusto, en su libro La verdad me nombra, el héroe cubano escribe como parte de su texto de presentación “en aquellas condiciones nació el primer poema de este libro. Yo estaba en aquella celda, sin nada más que con mis pensamientos y llego la poesía. De dónde vino? No sé. Por qué vino? Venía a salvarnos. Sí, porque la poesía fue una de las armas de nuestra resistencia a aquella prueba, a aquella tortura con la que se pretendía doblegarnos para que traicionáramos a la verdad y con ello a todo nuestro pueblo noble, digno y heroico.
Desde entonces, el torrente creativo de Antonio Guerrero no cesó. E incluso logró incursionar en la pintura con la técnica de la acuarela a partir de fotos que le enviaron familiares y amigos. Rostros y mariposas, adornan las muestras de Tony que han recorrido ciudades estadounidenses y son exhibidas también en Cuba.
El proyecto de las mariposas tiene su origen en una sugerencia hecha, en el año 2009, por el doctor Reinaldo Rojas, director del Museo Nacional de Historia Natural de Cuba, para lo cual resultó necesaria la cooperación del colega Liborio Noval, mediante la toma y aporte de fotografías correspondientes a las 25 especies que conserva el Instituto de Ecología.
En la ciudad norteamericana de San Francisco, en el mes de Abril, las muestras de mariposas -25 en total-, fueron expuestas y revelaron, al decir del director de la galería, la sensibilidad y humanidad de Antonio Guerrero, quien ha desarrollado sus dotes como poeta y artista plástico desde su cautiverio.
Para este héroe cubano, las condiciones de encierro nunca lo han doblegado, incluso ni con las presiones de todo tipo que ha tenido que soportar. Escribir y practicar el yoga, lo han ayudado a mantener ese carácter apacible que lo caracteriza, y a desplegar todo ese espíritu personal para dar clases y contribuir a depositar conocimientos en otros que lo necesitan.
Y es un arma de combate. También de defensa frente al odio y el ensañamiento, porque uno de los propósitos de tantas irregularidades es destruir a los Cinco y rendirlos por cansancio. En el caso de Antonio Guerrero ha ido de un proyecto a otro, materializado en libros publicados o en la exposición de sus pinturas, en escribir y escribir hasta la saciedad dejando constancia, en blanco y negro, de cada experiencia, momento vivido, dedicando el tiempo a responder la correspondencia de las personas que le escriben y asumen la solidaridad desde la distancia,
El pensamiento de Tony vuela libre y, como sus versos, no han podido ser jamás encerrados.
Desde la soledad de mi ventana,
desde esta lenta vida carcelaria
en cada amanecer yo te contemplo,
eterno amor de rebeldía sana.
En cada atardecer eres tan alto
como el azul de los techos del cielo.
En cada anochecer como una estrella
te extiendes más allá del firmamento.
Entre cuatro paredes, tercamente,
pretenden enturbiarme la mirada,
restar razón a lo que pienso y digo.
No entienden que el amor vuela sin alas,
rompe los muros, atraviesa el alba
y es la luz que nos baña los sentido
(Poemas Confidenciales número VIII)

