Bridas contra la esperanza

 El Laboratorio Clínico del Cardiocentro Pediátrico Wiliam Soler contribuye a determinar y dar seguimiento a tratamientos farmacológicos en niños que padecen cardiopatías congénitas.


El Laboratorio Clínico del Cardiocentro Pediátrico Wiliam Soler contribuye a determinar y dar seguimiento a tratamientos farmacológicos en niños que padecen cardiopatías congénitas.

Las investigaciones científicas del protocolo del Laboratorio Clínico del Cardiocentro Pediátrico Wiliam Soler de Boyeros, al Sur de La Habana, se encuentran severamente afectadas a consecuencia del bloqueo económico y financiero impuesto a Cuba por el gobierno de los Estados Unidos.

Según explicó la licenciada Anelis Rey, jefa de servicio de la mencionada unidad, cerca de 40 parámetros del pre y postoperatorio, se realizan en este centro que tribuna al programa nacional de arritmia cardiaca del Ministerio de Salud Pública de Cuba.

“Debiéramos tener mucho más equipamiento, sin embargo estamos muy limitados… en este momento para las pruebas de diagnóstico solo contamos con dos equipos adquiridos en países lejanos… nos vemos afectados con la situación de obtener los reactivos de estos dos gasómetros, pues por el bloqueo, necesita pasar por un tercer país, no puede entrar directo, lo cual demora la atención a los pacientes.”

“El atraso en la entrada de los suministros médicos como los reactivos pueden complicar el estado de los enfermos, quienes además por ser niños en ocasiones muy pequeños, los conlleva a un desenlace fatal”.

Este Laboratorio Clínico del Cardiocentro Pediátrico Wiliam Soler de Altahabana, localidad de Boyeros al Sur de la capital cubana, contribuye además a determinar y dar seguimiento a tratamientos farmacológicos en niños que padecen cardiopatías congénitas, programa que se frena por las normativas establecidas en el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a Cuba por el gobierno de los Estados Unidos.

Hace más de dos décadas que la enfermiza y obsoleta mediada, es rechazada por la comunidad internacional y en fórums y eventos mundiales, se destaca como la mayor muestra de violación a los derechos humanos.

El Cardiocentro Pediátrico William Soler, de La Habana, fue inaugurado por el líder histórico de la revolución, Fidel Castro.

Atender a niños y niñas con malformaciones congénitas del corazón, es la labor de este centro de excelencia, donde además se ofrece seguridad y felicidad a las familias cubanas.

Por derecho constitucional, en Cuba, todos los cubanos sin excepción, disfrutamos de los bienes y servicios que el estado pone a disposición del pueblo.

Solo en una sociedad como la nuestra con mucho amor, sacrificio y entrega,  la atención llega a cada uno de estos infantes sin costar ni un centavo.

Más de cuatro mil 500 niños han sido rehabilitados en la prestigiosa institución capitalina desde que se  inició el Programa Cubano de Rehabilitación Cardiovascular y pese a todas las trabas impuestas por el bloqueo, continuará su labor.

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