
Ismael Druillet, miembro del secretariado de la Central de Trabajadores de Cuba, leyó la declaración de condena contra el bloqueo de los Estados Unidos contra Cuba. Fotos: Lázaro Pérez Barcelona
Los delegados a la edición 103 del Pleno Nacional de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) que sesionó este fin de semana en el salón Ernest Thelman del Palacio de los Trabajadores, en La Habana, condenaron el ilegal bloqueo financiero, económico y comercial impuesto por los Estados Unidos contra Cuba.
En la declaración de la central obrera, leída por Ismael Druillet Pérez, miembro del secretariado de la CTC, se expresa que la unilateral medida continúa siendo una violación masiva, flagrante y sistemática contra los derechos humanos del pueblo de la nación caribeña.
De acuerdo al texto, el movimiento sindical cubano concuerda con las organizaciones de la sociedad civil en denunciar esa genocida política, ejercida por el imperio estadounidense por más de medio siglo con la macabra intención de derrocar al Gobierno revolucionario por la fuerza.
“El bloqueo hay que verlo unido a la histórica política injerencista del gobierno estadounidense hacia Cuba, y su implementación se ha convertido en un proceso de guerra para asfixiar al pueblo cubano.
“Es una herramienta para viabilizar la teoría de que Cuba es considerada como un territorio estratégico de los Estados Unidos, idea que los cubanos no admitimos”, expresa el documento.
En el párrafo cuarto se denuncian las limitaciones que sufren los trabajadores junto al resto de la sociedad por el impacto del bloqueo sobre la economía cubana que a lo largo de los más de 50 años de impuesto ese cerco ha causado pérdidas por cientos de miles de millones de dólares, como consecuencia de las restricciones comerciales derivadas de él.
Refleja, además, que el actual inquilino de la Casa Blanca, mediante su llamado “memorando presidencial de seguridad nacional sobre el fortalecimiento de la política de los Estados Unidos hacia Cuba”, ha intensificado el bloqueo con mayores prohibiciones, incluidas las “órdenes imperiales” para que en el seno de las Naciones Unidas y otros foros internacionales no se promueva el levantamiento de este.
“Mantener el bloqueo no solo representa un retroceso en las relaciones bilaterales entre Cuba y los Estados Unidos, sino que también perjudica a los ciudadanos estadounidenses al privarles del derecho de viajar a la mayor de las Antillas, y de conocer de cerca la realidad de nuestro país, y a los empresarios de la nación norteña, la posibilidad de sostener vínculos con la parte cubana que resultarían mutuamente beneficiosos”, precisa el documento en otro de sus párrafos.
Asimismo, sentencia que la retórica agresiva del actual presidente estadounidense está condenada al más rotundo fracaso, al tiempo que reiteran que el pueblo cubano le asiste el legítimo derecho de vivir en paz, de escoger su propio destino, de beneficiarse de sus propios esfuerzos y del intercambio con otras naciones y de sostener relaciones amistosas con el pueblo estadounidense.
“De igual manera, nuestra organización convoca a las organizaciones sindicales del mundo, a los trabajadores y a los amigos que siempre nos han apoyado para que nos acompañen en la denuncia de esta cruel y despiadada política y para que se sumen al reclamo de eliminar de una vez el bloqueo impuesto por el gobierno de los Estados Unidos”, concluye la declaración.

Asistentes en la reunión.
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