Desde Cuba y para el mundo ¡NO al bloqueo!

cuba-bloqueo-2Cuando el 29 de octubre próximo se someta a consideración de la ONU el documento “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos contra Cuba”, la comunidad internacional deberá estar en condiciones para repudiar la política hostil que durante más de medio siglo no ha podido asfixiar a la Revolución cubana.

Abundan los ejemplos que corroboran las pérdidas económicas que en la Isla ascienden a un billón 157 mil 327 millones de dólares, considerando la depreciación de esa moneda frente al valor del oro, hasta abril de 2013, y por lo cual el bloqueo es la mayor violación de los derechos humanos de todo un pueblo, denunciado recientemente por el vicecanciller cubano Abelardo Moreno.

Baste agregar cómo el actual gobierno de Washington, en su injusta y desmedidas ansias de poder, viola de continuo las leyes de coexistencia pacífica para el intercambio financiero y comercial de numerosas naciones que en el mundo desean establecer nexos con Cuba, pero se ven grabadas por la obstinada política estadounidense, sobre todo referida a su dimensión extraterritorial.

La prensa nacional y extranjera por estos días publica las cifras recogidas en el informe del Ministerio de Relaciones Exteriores, mientras los argumentos se suceden en una larga lista de privaciones y consecuencias que conllevan a la muerte espiritual y física de tantísimas personas, sacudidas por el patrocinio de las leyes violatorias de la Casa Blanca contra la isla caribeña.

Tan sólo el resumen de los principales daños requiere infinidad de espacios, pero sin duda alguna es el tiempo, el mejor testigo para medir los efectos de una estrategia política de desgaste, con inhumanas secuelas dejada en los  niños, jóvenes y adultos de la isla caribeña, lacerados por los obstáculos que impiden el óptimo desarrollo social y económico del país.

El acceso a las tecnologías de punta para el progreso de las industrias petrolera, biofarmacéutica, informática, de la salud, de los materiales de la construcción, para la producción de alimentos y textil, entre otras, están seriamente afectadas por la búsqueda de insumos en mercados lejanos y el uso de intermediarios, debido a la dificultad de Cuba para acceder al libre intercambio comercial, financiero y bancario con otras naciones.

Pero ante la injusticia no escondida que llega al siglo XXI con nuevas violaciones e ilegalidades de Estados Unidos contra Cuba, los hechos hablan más que muchas palabras y existe la convicción de un pueblo unido, firme para resistir, luchar y seguir adelante en pos  de un mundo mejor.

Así lo confirma el quehacer cotidiano de los más de once millones de habitantes, involucrados en la adecuación de un nuevo modelo económico y social, en pos del progreso y la sustentabilidad del sistema Socialista en la mayor isla de las Antillas.

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