Editorial: Barreras que deben ser derrumbadas

Rotundo rechazo este martes en la Onu contra el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a la Isla. (Foto: Internet)

Rotundo rechazo este martes en la Onu contra el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a la Isla. (Foto: Internet)

Una rotunda victoria y el apoyo casi total de la comunidad internacional obtuvo Cuba este 27 de octubre en la Organización de Naciones Unidas (Onu), por vigésimocuarta ocasión consecutiva, al ser aprobado otro proyecto de resolución que censura el bloqueo norteamericano a la nación latinoamericana y que sigue siendo hasta hoy afectada por la guerra económica, comercial y financiera más prolongada impuesta a un país.

El cerco de Washington al pueblo cubano se mantiene intacto, pese a los acercamientos entre la actual administración estadounidense y las autoridades de La Habana, que decidieron recientemente reanudar sus vínculos diplomáticos, y dialogar para terminar con más de medio siglo de controversias.

Los perjuicios para Cuba de esa política agresiva de sucesivas administraciones de la Casa Blanca, que se extiende por más de 50 años, son multimillonarias y afectan todas las esferas de la sociedad, desde la economía, el comercio y las operaciones financieras, hasta la salud, educación, el deporte y la cultura, entre otras.

En su intervención, hace pocos días en la Asamblea General de la Onu, en ocasión del aniversario 70 de la fundación de esa institución universal, el presidente de nuestra nación, general de ejército Raúl Castro, afirmó que el bloqueo ha sido el mayor obstáculo para el desarrollo del país.

Raúl ha reiterado además que el cerco de Estados Unidos contra Cuba es el principal escollo a superar para luego normalizar las relaciones entre ambas naciones.

Y por supuesto que no puede existir normalidad en los nexos entre dos gobiernos si uno de ellos, en este caso Washington, bloquea a otro y al mismo tiempo continúa financiando acciones subversivas para tratar de erosionar a la Revolución Cubana.

Tampoco se puede convivir debidamente, si el vecino del norte, mantiene ocupado con una base militar parte de un territorio de la oriental provincia de Guantánamo.

Esas son barreras que deben ser derrumbadas en el complejo camino que han iniciado Estados Unidos y la mayor de las Antillas, tras restaurar sus vínculos diplomáticos, un hecho trascendental en la historia contemporánea, pero no por ello exento de tropiezos en lo adelante.

El irrespeto de Washington a la independencia y la soberanía de los cubanos, y su necesario esfuerzo en la mesa de dialogo de conversar de igual a igual, son dos elementos claves para lograr sortear las piedras que existen y serán colocadas por algunos, en el largo sendero hacia la normalización de las relaciones entre los dos países.

Una vez más la postura de oponerse al levantamiento de tan genocida política adoptada por los gobiernos de Estados Unidos e Israel ha marcado esta sesión cuando la comunidad internacional dio un rotundo no al bloqueo.

Nuevamente han quedado aislados en la sede de Naciones Unidas al oponerse a los dictámenes contra la guerra económica, comercial y financiera impuesta a Cuba, con 191 votos a favor y dos en contra.

Tomada de la AIN

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