Este domingo 11 de marzo tendrá efecto en Cuba la votación para elegir a los diputados a la Asamblea Nacional del Poder Popular y los delegados a las asambleas provinciales.
Es un suceso muy importante, porque los diputados que resulten electos, además de constituir el principal órgano de gobierno, serán quienes elijan, de entre ellos mismos, al presidente, los vicepresidentes y el secretario de la asamblea, así como al presidente, vicepresidentes, secretario y demás miembros del Consejo de Estado.
El voto aquí no es obligatorio: es libre, igual y secreto, es un derecho constitucional y un deber cívico que se ejerce de manera voluntaria.
Tienen derecho al voto todos los cubanos, hombres y mujeres, mayores de 16 años de edad, excepto los incapacitados mentales, previa declaración judicial, y los inhabilitados judicialmente por causa de delito.
Además, para ejercer el derecho al voto, es requisito ser residente permanente en el país por un período no menor de dos años antes de las elecciones y estar inscripto en el registro municipal de electores y en la relación correspondiente a la circunscripción electoral donde tiene fijado su domicilio; o en la lista de una circunscripción electoral especial.
A diferencia de muchos otros países, el registro electoral es automático, permanente y gratuito.
El votante solo tiene que presentar en el colegio electoral el carné de identidad o el documento de identidad del instituto armado al que pertenezca, si es el caso.
Los militares en Cuba tienen derecho a elegir y ser elegidos, lo cual no es común en otros sistemas.
Un joven que haya cumplido en lo inmediato los 16 años de edad y se halle en aptitud de ejercer el voto, pero no haya obtenido el carné de identidad, puede hacerlo identificándose con la tarjeta del menor.
Los ciudadanos que hayan perdido su identificación pueden acudir a la oficina municipal del Carné de Identidad para obtener un documento provisional, incluso, el mismo día de la votación.
En esta segunda etapa de las elecciones generales, los electores que no puedan ejercer su derecho al voto en el colegio que les corresponde, por encontrarse trabajando durante todo el día o fuera de su provincia, pueden hacerlo en el colegio más cercano, previa autorización de la mesa electoral y su inclusión en el registro.
Eso no es válido en la primera etapa, cuando solo fueron electos los delegados a las asambleas municipales.
Un elector con problemas de salud o impedimento físico puede ser auxiliado por una persona seleccionada por él, siempre que no sea uno de los candidatos postulados en el municipio, o una autoridad electoral de cualquier nivel.
Si el ciudadano no puede trasladarse al colegio a causa de sus limitaciones de salud puede votar en sobre cerrado, trasladado por alguno de los niños que apoyan las elecciones.
El horario para la votación está comprendido entre las 7:00 a.m. y las 6:00 p.m. (7:00 a 18:00 hora local).
Ya una vez en el colegio, puede volver a comprobar si sus datos personales están correctamente reflejados en el listado de electores y repasar las fotos y biografías de los candidatos.
Previa presentación de su documento de identidad, los integrantes de la mesa electoral le entregarán dos boletas: una con los nombres de los candidatos a diputados a la Asamblea Nacional del Poder Popular y otra con los candidatos a delegados a la correspondiente Asamblea Provincial.
En total privacidad, el elector expresa su voluntad, marcando una equis (X) visible en el círculo habilitado en cada boleta para votar por todos, o si lo prefiere, puede marcar solo en los cuadros que se encuentran al lado de los nombres de los candidatos que desee respaldar.
Todos ellos fueron nominados, entre una amplia cantera, por comisiones de candidatura formadas por representantes de las principales organizaciones de masas, más el 47 por ciento de ellos que son delegados electos en las circunscripciones y los candidatos fueron aprobados por las asambleas municipales recién constituidas.
Usted puede votar por todos, por algunos o por ninguno de ellos, pero no debe hacer ninguna otra anotación en las boletas, ni consignas, ni dibujos, ni nombres o firmas, pues ello anulará el documento.
Luego doblará las boletas, depositará cada una en la urna correspondiente y escuchará la confirmación de que ejerció el sufragio en la voz de los niños que las custodian.
Todo el que lo desee puede presenciar la apertura del colegio, donde comprobará que las urnas estén vacías y sean debidamente selladas. También puede estar presente al cierre de la votación y ser testigo de la legalidad del escrutinio.
En Cuba, el voto es un derecho constitucional y un deber cívico que se ejerce de manera voluntaria, es un voto por la patria.
Por último, recuerde adelantar una hora a su reloj a la media noche del sábado 10, para ajustarse al horario de verano, pues esta vez coincidió con la votación.

