
Viviendas que se construyen en los consejos populares de Jesús del Monte y Luyanó, en el municipio Diez de Octubre, para familias damnificadas por el tornado. Foto tomada del perfil en Facebook de Andrés Toledo Mena.
El consejo popular Jesús del Monte, en el municipio Diez de Octubre, resultó una de las localidades de La Habana más dañadas tras el paso del tornado de inicios del presente año.
La noche del 27 de enero, hace aproximadamente ocho meses y unos días, la capital cubana vivía un episodio difícil de olvidar; la ciudad era sacudida por uno de los eventos meteorológicos más fuertes de todos los tiempos, según informaciones del Instituto de Meteorología de Cuba.
Un tornado categoría EF-4 arrasó con viviendas, autos, postes de electricidad y de telefonía y todo cuanto encontró a su paso, principalmente en los territorios de Diez de Octubre, Regla y Guanabacoa.
Sin embargo, actualmente la realidad es otra, hasta el momento La Habana tiene solucionadas el 96 por ciento del total de afectaciones, agrupadas básicamente en los derrumbes parciales y totales, quedando alrededor de 200 núcleos familiares a quienes todavía le faltan recursos por comprar en las tiendas de materiales.
Jesús del Monte muestra una imagen renovada, que nada tiene que ver con lo que dejó el tornado tras su paso.
Vecinos de la demarcación premian el esfuerzo y la consagración de los trabajadores de diversos contingentes, quienes apoyan la remodelación y la construcción de nuevas viviendas.
María Guadalupe Mejías Galú, presidenta del mencionado consejo, afirmó que “la realidad es otra, la recuperación del 80 por ciento de los inmuebles ha sido muy pronta, tenemos el apoyo de la Revolución, del Gobierno y de los vecinos y trabajadores”.
Igualmente, Miguel González, residente en la localidad de Luyanó, explicó: “Muchos pensaban que los pobres no podríamos tener una casa como esta, pero la Revolución enseñó que los humildes también tenemos derechos”.
Mientras él hacía tales afirmaciones, su esposa brindaba café a las autoridades del Partido Comunista de Cuba y el Gobierno, quienes habían llegado hasta su vivienda, ahora remodelada y en mejores condiciones.
Según un artículo publicado en el periódico Trabajadores, Euclides Santos Armesto, director provincial de Vivienda en La Habana, aseguró que “las familias afectadas han tenido un acompañamiento de las estructuras administrativas y las autoridades del municipio, las cuales visitaron casa a casa”.
De igual forma, manifestó que “la tarea fundamental ahora es asegurarles los recursos para que puedan terminar sus viviendas”.
Además, el dirigente añadió: “A pesar de las dificultades existentes en el momento con el tema energético, la dirección del país y de la provincia han priorizado el abastecimiento de recursos y el combustible destinado al plan de la vivienda”.
