
En Cuba el Día Internacional del Trabajo, constituye motivo de celebración de todo el pueblo, que en apretada marcha alza su voz para proclamar consignas de apoyo a la Revolución y al Socialismo, desde hace más de medio siglo. (Foto: cubadebate.cu)
En Cuba el Día Internacional del Trabajo, constituye motivo de celebración de todo el pueblo, que en apretada marcha alza su voz para proclamar consignas de apoyo a la Revolución y al Socialismo, desde hace más de medio siglo.
Por ello, antes de la llegada del primero de mayo, la fuerza sindical se alista en unidad de propósito para perseverar la obra de cada día, en la que los obreros, técnicos y profesionales de los sectores más variados de la economía y la intelectualidad, realizan proezas cotidianas que confirman el derecho al trabajo que dignifica a los cubanos.
Y es que, a pesar del bloqueo económico, comercial y financiero de los Estados Unidos contra Cuba, la vida de los cubanos es paradigma de laboriosidad y optimismo, en pos de alcanzar mejores niveles de producción y bienestar ciudadano.
No basta entonces, un día para celebrar en la isla caribeña. Eso sí, la efeméride cobra mayor significado en lo cotidiano, a la salida del sol y durante las jornadas celebradas por los protagonistas fundamentales de la sociedad cubana, enfrascados en el trabajo transformador de la economía hasta en los lugares más apartados de la geografía insular.
Por ejemplo, es un logro conocer que de las cuatro millones de afiliadas a la Federación de Mujeres Cubanas, este sector trasciende en su rol de madre y trabajadora, pues hoy representan más del 76 por ciento de la fuerza activa en el sector estatal civil y por cuenta propia.
Bueno es saber cómo después del triunfo revolucionario de enero de 1959, la mujer trabajadora supera el 65 por ciento de los profesionales y técnicos, mientras que el 39 por ciento ocupa cargos directivos, por lo que es reconocida internacionalmente por su impronta en el desarrollo de la sociedad cubana.
Junto al hombre y como parte del ejército popular, las féminas desarrollan oficios y habilidades en igualdad de condiciones, que hablan del convencimiento colectivo de mejorar la disposición al trabajo como vía para optar hoy por mejoras salariales en sectores claves como el de la salud, educación, construcción y el sector agroalimentario.
De esta forma, Cuba despierta a un nuevo amanecer de tareas que incluye la actual exigencia de cumplir con calidad los proyectos de prevención familiar, de enseñanza de valores éticos, patrióticos, contra la indisciplina social y por la equidad de género, entre otras razones convincentes para festejar una celebración mundial como el Primero de Mayo, Día Internacional del Trabajo.

