
Desde muy temprano en la madrugada han estado arribando a las áreas cercanas a la Plaza de la Revolución José Martí los ómnibus y otros automotores que trasladan a las personas que participarán en el desfile por este primero de mayo.
Desde los lugares donde se estacionan los vehículos los pasajeros continúan a pie hasta los puntos de concentración para estar listos a las siete en punto de la mañana cuando comience la marcha.
En las principales intersecciones, agentes del orden público regulan el tráfico vehicular en evitación de posibles accidentes y funcionarios de las empresas de ómnibus organizan los parqueos y orientan a los conductores.
Gran cantidad de personas transitan hacia la Plaza portando banderas y carteles.
La mañana está algo fresca nublada y han caído algunas gotas de fina llovizna –al menos en el trayecto que este reportero siguió desde su domicilio hasta la emisora–; pero esperemos que el Sol, en plena colaboración con el proletariado cubano, ponga en fuga a las nubes cuando asome sobre el horizonte habanero. Mas, si llueve, marcharemos bajo la lluvia.
