Sí por la justicia social

“¿Por qué unos han de ser míseramente pobres, para que otros sean exageradamente ricos?”, Fidel Castro en Naciones Unidas. Foto: Trabajadores

El Día Mundial de la Justicia Social se celebra cada 20 de febrero, instituido por la Resolución 62/10 del 26 de noviembre de 2007, de la Asamblea General de las Naciones Unidas (Onu).

La máxima instancia internacional argumentó que la atención del desarrollo social y justicia social son indispensables para el logro y mantenimiento de la paz y la seguridad y, sin embargo, reconoció que no puede ser atendida sin paz, seguridad y respeto para todos los derechos humanos y libertades fundamentales.

En consecuencia, la Asociación Cubana de Naciones Unidas (Acnu), precisa que es imprescindible la adopción inmediata de nuevos conceptos y modelos económicos que promuevan la equidad social, el desarrollo sostenible y contribuyan a reducir significativamente los riesgos ambientales y la escasez ecológica, a partir del reconocimiento de que el objetivo final es el bienestar humano y no sólo el crecimiento del consumo material.

De ahí que la celebración del Día Mundial de la Justicia Social busque apoyar la labor de la comunidad internacional en el objetivo de erradicar la pobreza y promover el empleo pleno y el trabajo decente, la igualdad de género, el acceso al bienestar y la justicia social para todos.

En Cuba, desde el inicio del proceso revolucionario en enero del 1959, el Estado y el Gobierno, bajo el liderazgo del Comandante en Jefe, Fidel Castro, promueven políticas para garantizar los derechos plenos y equitativos de hombres, mujeres y niños.

En el plenario de la Onu, Fidel manifestó, en varias ocasiones, sus denuncias y reclamos sobre el orden internacional imperante, marcado por la pobreza, la exclusión y la falta de voluntad política para transformarlo en beneficio de las grandes mayorías.

En 1979, sentenció: “¿Por qué unos pueblos han de andar descalzos para que otros viajen en lujosos automóviles? ¿Por qué unos han de vivir 35 años para que otros vivan 70? ¿Por qué unos han de ser míseramente pobres, para que otros sean exageradamente ricos? Hablo en nombre de los niños que en el mundo no tienen un pedazo de pan. Hablo en nombre de los enfermos que no tienen medicinas, hablo en nombre de aquellos a los que se les ha negado el derecho a la vida y a la dignidad humana”.

La garantía de todos los derechos para todos tiene su máxima expresión en el texto de la nueva Constitución de la República, que respaldaremos los cubanos, en el referendo del domingo, con indiscutible “sí”.

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