El Proyecto de Constitución: ejercicio práctico de Educación Cívica

Foto: Internet.

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Desde la experiencia que atesoro, de 15 años en los que ejercí como profesora de Fundamentos de los Conocimientos Políticos y Educación Cívica, ofrezco una mirada a los debates del Proyecto de Constitución cubana.

Conozco que la asignatura Educación Cívica trata, entre otros temas fundamentales, de la familia, la nación cubana, el trabajo, la organización política de la sociedad, la legalidad socialista, la defensa de la patria y la política exterior.

Teniendo en cuenta el contenido del referido programa curricular podríamos afirmar que los actuales debates sobre el mencionado documento se erigen como una peculiar especie de clase práctica de Educación Cívica y Ciudadana.

En medio de ese acontecer, percibo que decenas de personas se están acercando por primera vez a tan vital texto, que es en sí la fuente primaria de la que se nutre todo el sistema que integra la legislación de nuestro país.

Algunos muestran cierto desconocimiento, al pretender que en la Constitución se establezcan normas jurídicas precisas y específicas sobre diversidad de temas.

Ello es improcedente, pues la ley fundamental de la república establece la generalidad los principios y fundamentos políticos, económicos y sociales de la sociedad, a partir de los cuales se construyen las demás leyes.

Por otra parte la mayoría de las personas, avaladas por su elevado nivel escolar y cultural y por la lectura activa del documento, han realizado interesantes sugerencias que tributan a perfeccionar nuestra futura ley de leyes.

Otro tanto acontece con quienes, más allá de expresar su criterio y sugerir cambios en la forma o el contenido del texto, exponen planteamientos que serán útiles para su posterior implementación.

Al decir del presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, todas las intervenciones y todos los criterios serán reseñados y tomados en cuenta por su valor, tanto para enriquecer el documento como para su aplicación práctica.

Me ha motivado especialmente entre lo que se ha transmitido por nuestros medios de comunicación la diversidad y profundidad de los criterios y la adecuada forma de expresión, lo que evidencia que nos encaminamos a la aspiración de estar entre los pueblos más cultos del mundo.

Uno de los aspectos más interesantes y útiles, desde mi punto de vista, es que el Proyecto de Constitución ha generado búsqueda, lectura, investigación intercambio e interacción de conocimientos políticos y jurídicos.

Todo ello está tributando a la cultura del debate, a la vez que al ejercicio transparente de libertades como la de expresión y opinión como práctica cotidiana de la democracia extendida y masificada.

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