Un pueblo entero escribe su Ley Fundamental

Asamblea constitutiva de la República de Cuba en Armas

El Día Internacional de la Democracia fue establecido por Naciones Unidas como una oportunidad para proponer e implementar nuevas formas de vigorizar la democracia y buscar respuestas a los desafíos sistémicos que enfrenta.

Entre ellos, reducir las desigualdades económicas y políticas, hacer que las democracias sean más inclusivas, atrayendo a los jóvenes y otros grupos marginados al sistema político, y que estos sean más innovadores en su respuesta a los retos emergentes, tales como la migración y el cambio climático.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos define que “La voluntad del pueblo será la base de la autoridad del gobierno”.

El actual proceso de reforma constitucional que vive Cuba eleva la práctica de ese concepto a escala jamás alcanzada por sistema democrático alguno, porque es la primera vez que un pueblo entero escribe su Ley Fundamental.

Es el fruto del constante perfeccionamiento de nuestra democracia participativa, a partir de la evolución de la tradición constitucionalista cubana.

Y por coincidencia, este 16 de septiembre se cumplieron 123 años de la firma de la Constitución de Jimaguayú, la carta magna más avanzada de la República de Cuba en Armas, firmada en la porción de la llanura camagüeyana que le dio el nombre por el que se le conoce.

A partir de los postulados de dicha ley fundamental, la cual dio forma jurídica al movimiento independentista, el Consejo de Gobierno, encabezado por Salvador Cisneros Betancourt, emprendió una extensa y fructífera labor legislativa para regular la vida civil y los servicios públicos en el territorio liberado por los mambises, llamado Cuba Libre.

La Constitución de Jimaguayú refrendó, jurídicamente, la unidad de las fuerzas revolucionarias, lograda por el Héroe Nacional, José Martí, junto con Máximo Gómez y Antonio Maceo, en la histórica reunión de La Mejorana.

Esa Carta Magna fue inscrita en el Registro Nacional del Programa Memoria del Mundo de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), donde un día, seguramente, también será honrada la constitución que hoy escribimos todos los cubanos.

Este actual proceso es, sin dudas, la mejor materialización de los propósitos de Naciones Unidas, al establecer el 15 de septiembre como Día Internacional de la Democracia.

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