El pueblo y su protagonismo en la discusión de la reforma constitucional

Foto tomada de Granma.

Foto tomada de Granma.

El proceso de consulta popular sobre el proyecto de Constitución se debe caracterizar por una activa participación de los ciudadanos presentes en las reuniones de sus centros de trabajo o estudiantiles, así como en las organizaciones políticas y de masas.

Para lograr lo anterior es imprescindible que los participantes lean y profundicen en el documento que regirá los destinos de la nación cubana, una vez que las sugerencias de cambios y aportes sean tenidos en cuenta para enriquecerlo.

Como bien afirma un artículo publicado en la prensa: “responde a un empeño mayor que habla de consenso, el cual ha de forjarse entre opiniones diversas, discrepantes y válidas.

“También habla de igualdad, de derechos consabidos y justísimos, de socialismo e irrevocabilidad”, conceptos que en la práctica la población conoce, por lo tanto puede hablar con propiedad sobre estas.

El pueblo tiene el deber de capacitarse para discutir el texto del proyecto de Constitución, el cual posee la particularidad de tener vocablos complejos de corte jurídico.

Resulta imprescindible que se identifique con términos como constitución, consulta popular, habeas corpus e individualidad de los derechos, y plebiscito, entre otros, que se explican en el documento.

Entre los contenidos esenciales que regula está que: “el proyecto reafirma el carácter socialista de nuestro sistema político, económico y social, así como el papel rector del Partido Comunista de Cuba”.

“Es incorporado el concepto de estado socialista de derecho, a fin de reforzar la institucionalidad y el imperio de la ley, dentro de ello la supremacía de la Constitución”.

Lo consignado en él exige relecturas profundas e inteligentes; por ello, los ciudadanos deberán estar alertas a aquellas informaciones que les llegue a través de los medios de comunicación que en estos momentos realizan campañas para explicar aspectos relevantes, así como los artículos que al respecto salgan en la prensa.

Una de las consideraciones finales del proyecto plantea una verdad irrefutable al afirmar: “El proceso de consulta que se propone desarrollar es expresión del carácter democrático y participativo del Estado revolucionario y constituye un ejercicio del poder soberano del pueblo, devenido este en órgano constituyente de la nación, lo que nos distingue favorablemente de otros procesos desarrollados en diversos países”.

Hay que estar consciente de que en este proceso de debate el pueblo tiene protagonismo, fuerza constituyente, además de la potestad de cambiarlo.

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