
El Comandante en Jefe Fidel Castro. Foto: Radio Rebelde.
El 5 de marzo de 1960, en el multitudinario sepelio de las víctimas del atentado terrorista al vapor francés La Coubre, Fidel Castro Ruz pronunció por primera vez la consigna “Patria o Muerte”.
Devenida símbolo de patriotismo, valentía y unidad, a partir de entonces el pueblo cubano se apropió de ella y la enarboló en disímiles momentos que la patria estuvo en peligro de ser agredida.
El vapor francés La Coubre, cargado de armas para defender la naciente Revolución cubana, sufrió un atentado terrorista cuando estaba anclado en el puerto de La Habana. El resultado del horrible suceso fue cerca de un centenar de muertos y alrededor de 200 heridos.
A las 15:15 (hora local) del viernes 4 de marzo de 1960, una explosión estremeció a la capital cubana en el lado oeste de la bahía habanera.
Inmediatamente acudieron todo tipo de personas que estaban cerca: policías, bomberos, portuarios, vecinos, autoridades, militares, transeúntes solidarios que extraían los cuerpos mutilados cuando ocurrió la segunda explosión, la cual ocasionó el mayor número de víctimas.
El sabotaje al barco galo no se olvidará jamás. Se cumplía la horrible expectativa del terrorismo de matar al mayor número de personas. Matar, matar… No era solo el propósito de destruir las armas para la defensa de la joven Revolución, sino asesinar inocentes.
Al día siguiente, se presenció en la ciudad la más impresionante manifestación de duelo vista hasta ese momento, cuando medio millón de cubanos marchó detrás de los féretros hasta el cementerio Cristóbal Colón.
Como afirmara la prensa de la época, “la ira se convirtió en fuerza movilizativa y reafirmación revolucionaria más consciente”. El pueblo de la mayor de las Antillas lo recordará siempre con odio e indignación infinitos.
Al concluir el acto póstumo a los caídos en el sabotaje, el entonces primer ministro del Gobierno Revolucionario, Fidel Castro, explicó que la primera explosión ocurrió al activarse un mecanismo, al levantar una de las cajas de las filas del centro.
Señaló también en aquellos conmovedores momentos: “Ahora libertad quiere decir algo más todavía, libertad quiere decir patria, y la disyuntiva nuestra será ¡Patria o Muerte!”.
Fue allí donde se levantó por primera vez esta consigna que ha guiado y guiará la lucha del pueblo cubano por defender sus conquistas, después de convertirse en su bandera de combate. “No solo sabremos resistir cualquier agresión, sino que sabremos vencer cualquier agresión”, afirmaba el Comandante en Jefe.
De esa forma patriótica nacía para siempre en la historia de Cuba la consigna que acompañaría a la Revolución todos estos años, por la que han muerto y vivido miles de cubanos.
A 59 años del fatídico suceso, el pueblo aún recuerda y condena el trágico siniestro en el que se derramó la sangre de humildes trabajadores y combatientes; un hecho que llenó de luto y lágrimas al país.
