
Inauguración de la escuela especial 28 de Enero, para débiles visuales, en Guanabacoa. Foto: Periódico Trabajadores
El 11 de noviembre de 1988 el Comandante en Jefe Fidel Castro inauguró en el municipio habanero de Guanabacoa una escuela valorada ese día por él como una maravilla, y es el centro escolar que lleva por nombre 28 de Enero, dedicado a niños con necesidades visuales especiales: estrábicos y ambliopes.
El recuerdo de ese cercano contacto con el líder histórico de la Revolución cubana aún humedece los ojos de las fundadoras que se mantienen en la instalación docente y que evocan la inauguración como un acontecimiento para sus vidas y las de sus alumnos.
Y es que este claustro atesora pequeñas o largas anécdotas sobre Fidel Castro, pero cada una de ellas ilustra el cariño y la admiración que sienten por el Comandante y su obra; por lo que con su guía han llegado a ser en la Isla las escuelas clasificadas como especiales.
Magalis Navarro dijo: “tengo bonitos recuerdos de cuando llegó a nuestra escuela, fue una gran emoción, la espera fue un poco larga porque ese día inauguró otro centro en el municipio, pero nosotros y nuestros niños tuvimos la dicha de compartir con él un rato bien prolongado durante la ceremonia”.
“Yo era prácticamente una niña cuando visitó la escuela” -recuerda Cira Catá- “fue una emoción muy grande porque estuvo en mi aula; me sentí muy orgullosa de tenerlo al lado; nos preguntó cómo nos sentíamos, la edad que teníamos, qué preparación habíamos recibido para entrar, entre otras cuestiones”.
Una atenta joven contó también sus impresiones sobre aquel día y las huellas que en ella dejó, es Elia Hernández, quien cursaba el noveno grado. Refirió que quedó impactada por sus reflexiones sobre este tipo de enseñanza, tanto que decidió estudiar Defectología.
Diez meses después, en la inauguración del curso escolar 1989-1990 Fidel Castro habla de la escuela especial 28 de Enero con estas palabras: “Dos o tres veces he visitado la escuela de Guanabacoa para limitados visuales; ¡Es una maravilla esa escuela!
“Lo que aprenden los muchachos allí. ¿Pero lo que aprenden es lo más importante? Creo que es importante; pero hay una cosa todavía que conmueve más: que a aquel niño que tiene un ojo tapado y otros problemas, le hacen ejercicios en unos laboratorios que tiene el centro (…). Aquella es una escuela y un hospital al mismo tiempo. ¿Qué sería de esos niños sin esas escuelas?”
En la institución los niños reciben además de sus clases, la rehabilitación para que en el futuro puedan integrarse a la enseñanza general con un intelecto normal y su visión rehabilitada, si no total al menos parcialmente.
