
Diseño: Gilberto González García
José Martí, maestro de maestros, prócer de nuestra independencia, cuyo pensamiento se ha transmitido de generación en generación, pero a una persona en especial, un gran líder de esta Revolución siguió sus ideales y pasos, y ese es nuestro querido Fidel Castro.
Desde pequeño, a pesar de pertenecer a una familia acomodada, salió al mundo y vio la miseria que estaban viviendo los demás habitantes de Cuba y desde ahí formuló sus ideales de independencia.
Fidel fue un gran lector del ideario martiano y se inspiró en el Apóstol para concebir grandes acciones y crear medidas revolucionarias que pudieran resolver los problemas que azotaban gravemente al país, expuestos en su alegato de autodefensa por el asalto al cuartel Moncada: el problema de la tierra, el de la industrialización, la urbanización, la educación, la salud y la nacionalización de los recursos económicos y naturales.
Podríamos decir que Fidel tomó de Martí el antirracismo, el antiimperialismo, el latinoamericanismo, y se esforzó para crear una sociedad “con todos y para el bien de todos”, como la soñó el Héroe Nacional cubano.
En 1953 se cumplía el centenario del natalicio de José Martí. Esta fecha tan importante no podía ser olvidada y por eso, en la noche del 27 de enero, una gran cantidad de estudiantes universitarios movilizados por Fidel protagonizaron la primera Marcha de las Antorchas, desde la escalinata de la Universidad de La Habana hasta el memorial José Martí.
Después el líder revolucionario organizó una acción armada encaminada a tomar por asalto la segunda fortaleza militar más importante de Cuba, el cuartel Moncada, acción de la que Fidel expresó que Martí había sido el autor intelectual.
Mientras los asaltantes que sobrevivieron a la matanza organizada por el régimen de Fulgencio Batista tras el asalto al Moncada, cumplían condena en el Presidio Modelo, organizaron una biblioteca a la que nombraron Abel Santamaría en honor al segundo jefe de la acción, torturado y asesinado por los esbirros batistianos.
En esa biblioteca se instruían en las ciencias sociales y políticas, utilizando fundamentalmente los textos escritos por Martí.
Al salir de la cárcel, Fidel viajó a Estados Unidos, al igual que había hecho el Héroe Nacional de Cuba para los preparativos de la Guerra Necesaria, última etapa de la contienda anticolonial de la mayor de las Antillas, que se inició el 24 de febrero de 1895.
Luego Fidel viajó a México, donde organizó la expedición del yate Granma que trajo la lucha armada a la zona oriental de Cuba en lo que fue el principio de la última y decisiva etapa de la guerra de liberación nacional.
En la tierra azteca, mientras los futuros expedicionarios se preparaban militarmente para la guerra de guerrillas, continuaban a la par su instrucción política e ideológica en la que ocupaba un espacio primordial el ideario martiano.
Tras el triunfo de la Revolución Cubana, en enero de 1959, muchos de los sueños de Martí fueron cumplidos por Fidel. La educación gratuita y al alcance de todos; el derecho a la tierra de quienes la cultivan y crean las riquezas; el derecho a la salud, sin distinción de razas, credos o posibilidades económicas; la solidaridad contenida en la idea de que patria es humanidad; la concepción de que los niños nacen para ser felices; el ideal de justicia y la soberanía; el concepto que las ideas son más fuertes que las armas y el principio de que la ciencia ocupa un papel primordial en el desarrollo de cualquier nación, así como otros muchos preceptos del ideario de José Martí.
Guiándose por esas ideas, el Comandante en Jefe creó instituciones educacionales, centros científicos, proyectos comunitarios, centros de salud, misiones internacionalistas, leyes para la defensa del campesinado, acciones para elevar el nivel cultural de la población y otras muchas que necesitarían un largo espacio de tiempo para ser enumeradas.
Así se puede afirmar que las ideas de José Martí se arraigaron en Fidel Castro desde muy joven y que luego de lograr la verdadera independencia de Cuba, fue capaz de hacerlas florecer. Los conceptos enunciados por el Maestro fueron y siguen siendo la guía de acción para la Revolución Cubana.
Escrito por Alessandra Álvarez Mondelo, 13 años, estudiante de octavo grado en la escuela secundaria básica Bartolomé Masó, del municipio de Centro Habana.

Las coincidencias hicieron que dos grandes de la historia universal, Dos geniales pensadores fortalecieron sus idearios pero en distintas épocas, MIL 870 y MIL 953, en la entonces Isla de Pino, hoy isla de la Juventud: José Martí y Fidel Castro, respectivamente. leer más y esuchar audio en
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