
José Martí. (Foto: radioprogreso.icrt.cu)
Acerca de la visión martiana sobre los Estados Unidos, la intelectualidad estudiosa de la obra y el pensamiento del Apóstol ha escrito innumerables artículos, ensayos, libros y diversas publicaciones que colman bibliotecas públicas y privadas.
Así, por citar solo una milésima parte, Gonzalo de Quesada y Miranda al introducir en la publicación de las Obras Completas de José Martí los tomos relativos a las escenas norteamericanas dijo que en ellas el autor se revelaba como maestro y sociólogo1.
Cintio Vitier, años más tarde, señalaba que el pensamiento martiano había seguido una línea coherente y dinámica desde la adolescencia hasta la madurez2.
Por su parte, Mercedes Santos Moray, en su libro Martí, amigo y compañero, asegura que en medio de sus múltiples actividades Martí no ha dejado de observar la sociedad norteamericana en que vive y ha descubierto una avidez por el enriquecimiento material que a sus principios morales causa espanto3.
En estas visiones acerca de los Estados Unidos, escogidas según el orden cronológico en que pueden aparecer dentro de las Obras Completas, se tomarán citas relativas a las esencias del pueblo norteamericano que fueron nutriendo el pensamiento de Martí durante su corta vida.
Parafraseando a Teresa Díaz Canals4, se volará en las alas impalpables del pensamiento martiano con la aprehensión su sentimentalidad5 en torno a la educación espiritual del ser humano, entendida como el enriquecimiento de su mundo interior, con su calidad y sus miserias.
Fuentes bibliográficas:
1Martí, José: Obras completas, tomo 27. Editorial Nacional de Cuba, La Habana, 1963-1973, p. 97.
2Vitier, Cintio: Temas martianos. Centro de Estudios Martianos, La Habana, 2011, p. 131.
3Santos Moray, Mercedes: Martí, amigo y compañero. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1983, p. 46.
4Díaz Canals, Teresa: Alas impalpables para un mínimo de ética. En: Palabras que esperan: ética y trabajo social. Editorial Félix Varela, La Habana, 2006. pp. 1-7.
5“Sentimentalidad, palabra mía que en la observación de la naturaleza he creído necesaria y he usado, con esta propia fuerza de invención y sentido propio que en su individual inteligencia da en todas sus operaciones racionales al individuo”. En: Martí, José: Obras completas, tomo 21, p. 49.
