Las sencillas tarjetas de Rosa

Diseño: Gilberto González García

Diseño: Gilberto González García

Rosa Naday es una artista de la plástica cubana que vive en Miami y ha emprendido una interesante iniciativa con los norteamericanos que logran viajar a Cuba por alguna u otra vía, a pesar de las renovadas prohibiciones del Gobierno de los Estados Unidos.

La conocí cuando estuvo en La Habana, recientemente, formando parte de la Brigada Antonio Maceo, una organización solidaria que cumplió 40 años de activismo a favor del restablecimiento de relaciones respetuosas y civilizadas entre el gigante norteño y la isla del Caribe.

Rosa me contó su experiencia: “Diseñé unas tarjetas postales en 2014 y se las doy a los estadounidenses que van a viajar a Cuba para que ellos se las manden desde aquí.

“Yo he podido leer en esas tarjetas los comentarios de las experiencias que ellos tuvieron: ‘Hace muchos años quería ir a Cuba y no había tenido la oportunidad. Es un pueblo precioso. Me encanta’… Muchas opiniones positivas.

“Los estadounidenses que antes no habían tenido contacto directo con la realidad cubana, al viajar y tener sus propias experiencias, cambian su forma de pensar, toman cierta conciencia y entonces pueden hablar y actuar a favor de relaciones normales con un país vecino.

“No son muchos quienes pueden visitar a Cuba, pero tienen un peso real y con ellos se puede contar para divulgar la verdad y sumar opiniones a favor de la situación entre los dos países cambie, que influyan sobre el Gobierno norteamericano, que es quien implementa las leyes”.

Lo que hace Rosa puede parecer sencillo, pero se necesita mucho valor y muchas convicciones para desarrollar la labor que cumplen los integrantes de la Brigada Antonio Maceo, en defensa de la soberanía de Cuba, allí, en el condado de Miami Dade, donde radica la mayor parte de los terroristas contra la Revolución Cubana.

Andrés Gómez, su coordinador, cuenta sobre las constantes amenazas y acciones violentas que han sufrido los brigadistas, a lo largo de estas cuatro décadas, pero también cómo ha cambiado la correlación de fuerzas en La Florida.

Relata, por ejemplo, que ya muchos automovilistas apoyan, con las bocinas, el paso de las caravanas que ellos organizan varias veces al año, atravesando las ciudades con sus consignas y reclamos.

Gómez argumenta que desde hace 17 años la Brigada Antonio Maceo no está sola, sino integrada con otras muchas organizaciones solidarias de La Florida que se agrupan en la Alianza Martiana y asegura que la acción de “los maceítos” no hubiera sido tan efectiva sin estar incluida en dicha coalición.

“En realidad, sin pensarlo, sin proponérnoslo, la práctica nos forzó, hemos formado un frente único que se asemeja a como Martí organizó el Partido Revolucionario Cubano, en la última década del siglo XIX”.

Andrés Gómez enumera algunas de las campañas más importantes desarrolladas en los últimos años: “La lucha contra el bloqueo, por el regreso del niño Elián a Cuba, por la libertad de Los Cinco y el enjuiciamiento a los terroristas…”

Ante la compleja situación creada por el actual presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, que se empeña en desmontar los avances hacia la mejora de las relaciones bilaterales y regresar a la fracasada práctica agresiva y de enfrentamiento, el periodista Max Lesnik, quien mantiene en Miami un programa de radio semanal a favor de Cuba, respondió:

“Igual que esa política de agresión contra Cuba es más de lo mismo, durante tantos años, la Alianza Martiana hará más de lo mismo para enfrentar dicha política, que no es solamente contra el Gobierno cubano, sino también contra los cerca de 12 millones que están en la Isla, y contra poco más de un millón de los cubanos que viven en los Estados Unidos.

“Cada vez que cualquier administración norteamericana agrede a Cuba se siente la respuesta de cubanía de los emigrados”, enfatiza Lesnik.

Así, la suma de numerosas acciones, desde las caravanas y protestas multitudinarias, hasta las aparentemente sencillas tarjetas de Rosa, van cambiando la percepción maliciosamente inculcada en la población de los Estados Unidos por la campaña mediática anticubana y abriendo paso a la verdad.

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