
Foto tomada del sitio web del periódico Granma.
El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, rechazó este miércoles el anuncio de Michael Richard “Mike” Pompeo, secretario de Estado norteamericano, sobre la posposición por dos semanas de la aplicación del Título III de la Ley Helms-Burton.
El Canciller cubano calificó desde su cuenta en la red social Twitter a esta ley como una aberración que jamás debió existir, pues “viola el Derecho Internacional y daña a toda Cuba, a cada familia”.
La Ley Helms-Burton es inaplicable, afirmó Rodríguez Parrilla, tanto para cubanos como para extranjeros. “Su propósito de dominación suscita el rechazo abrumador de la comunidad internacional. Las nuevas medidas aíslan más a Estados Unidos”.
Michael R. Pompeo en su anuncio expresa que “el Departamento de Estado continúa examinando las condiciones de los derechos humanos en Cuba, incluida la represión en curso de los derechos del pueblo cubano a la libertad de expresión y de reunión”.
En una calumniosa y clara injerencia en los asuntos de otras naciones, el Gobierno de Estados Unidos declara estar “supervisando el apoyo militar, de seguridad e inteligencia de la mayor de las Antillas a Nicolás Maduro” y acusa a la Isla de “ser responsable de la represión, la violencia y una crisis humanitaria provocada por el hambre en la nación suramericana”.
Y como si no bastara el tono “monroísta” y ofensivo del anuncio, el Departamento de Estado yanqui amenaza a quienes, en uso del Derecho Internacional, desean invertir en Cuba “a que reconsidere si están traficando con bienes confiscados e incitando a la dictadura cubana”.
Recientemente, el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, reiteró que la Ley Helms-Burton constituye una agresión a la independencia y dignidad de Cuba.
De igual forma, dijo que representa el anhelo anexionista y colonial que pretende provocar el cambio del sistema político y económico en la nación caribeña. “Es una afrenta a nuestra soberanía y dignidad. Basta ya de amenazas imperiales”.
“Es robar por ley lo que no han podido conquistar a la fuerza. Cuba es soberana hace 60 años y no habrá ley ni fuerza injerencista que la devuelvan a la esclavitud”, aseguró Díaz-Canel.
El pueblo cubano no cederá jamás ante las exigencias y amenazas del imperialismo, eso debieran saberlo bien. Tal como alertara Fidel Castro: “Si nosotros hubiéramos cedido una sola vez a las exigencias imperialistas, la Revolución Cubana no existiría. Lo que ha frenado a los imperialistas es el heroísmo del pueblo, el precio que saben que tienen que pagar”.
Tomado de: Granma
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