¡Te cayó un 20 de mayo!

Foto: Tomada de Internet

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Ya se escucha poco una frase que repetíamos los cubanos cada vez que a alguien le ocurría una desgracia: ¡Te cayó un 20 de mayo!

Se ha olvidado el origen de esa fatídica expresión, que seguramente está relacionada con la fecha de la instauración de la República de Cuba, en 1902, mediatizada por la Enmienda Platt.

Por si no fuera suficiente calamidad que naciera la república bajo la bota de los marines, y encadenada a Washington por un bochornoso apéndice constitucional, cada cierto tiempo, nos volvían a meter el dedo en la llaga, en la misma fecha, con las tomas de posesión de algunos presidentes.

Entre ellos, los tristemente célebres José Miguel Gómez, “Tiburón que se Baña, pero Salpica” (1909); Mario García Menocal, “El Mayoral de Chaparra” (1913); Alfredo Zayas, paradigma de entreguismo y corrupción (1921); Gerardo Machado, “El Asno con Garras” (1925); Ramón Grau San Martín, otro de los mandatarios más corruptos de nuestra Historia (1944), y otros que ni siquiera vale la pena mencionar.

Ya hace casi 60 años que terminó aquí la recurrente pesadilla del 20 de mayo, con el triunfo revolucionario de 1959, y todavía allá, en Miami, un reducido corrillo de apátridas celebra la fecha con discursos neocolonialistas y revanchistas.

La fecha es igualmente fatídica para otros países víctimas de los coletazos imperiales, como Nicaragua, invadida por las tropas de los Estados Unidos el 20 de mayo de 1910.

Incluso, para toda Europa en triste la fecha pues en igual día de 1940, comenzó a funcionar el conjunto de campos de concentración, de experimento médico y de aniquilación en masa de prisioneros en Auschwitz, en Cracovia, Polonia. Este es conocido como el mayor centro de exterminio de la historia del nazismo, donde se estima que fueron torturadas y asesinadas entre un millón y medio y dos millones y medio de personas.

Ahora, algunos mercenarios disfrazados de historiadores pretenden negar esa horrible realidad, para favorecer el fortalecimiento del neofascismo.

Claro que no todo lo que ocurrió un 20 de mayo es negativo.

De todos modos, cuando a un cubano “le cae un 20 de mayo”, no es nada bueno.

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