Las mujeres cubanas seguirán siempre el ejemplo de Vilma Espín

(Foto: www.tiempo21.cu)

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La incorporación y desempeño de Vilma Espín en las luchas estudiantiles, la lucha clandestina, el Ejército Rebelde, su apoyo incondicional al proceso revolucionario, la amplia labor desplegada por la igualdad de la mujer y los derechos de todos los hombres y mujeres a nivel nacional e internacional, la hicieron merecedora de importantes condecoraciones nacionales e internacionales.

Una década hace este 18 de junio de la desaparición física de Vilma Espín Guillois, quien dedicó su vida a luchar por las causas justas. Su ejemplo de revolucionaria intachable es el  mejor legado que dejó a las nuevas generaciones de federadas que impulsan innumerables  tareas en los barrios y comunidades de las sierras y ciudades.

Nació Vilma en Santiago de Cuba, parte más oriental del país, el 7 de abril de 1930. Sus padres José Espín y Margarita Guillois se distinguían por la solidez de sus valores éticos que orientaron la formación de sus seis hijos: Liliana, Vilma, Nilsa, Iván, Sonia y José Alejandro. Ambos educaron a sus hijos con la influencia de sus propios ejemplos de austeridad, sensibilidad humana y comprensión, sin ningún tipo de barrera por el origen social, racial o religioso.

Les inculcaron desde niña el amor al estudio y a la lectura, a la superación cultural y a la afición por los deportes y la vida en contacto con la naturaleza. Cursó sus estudios primarios en la Academia Pérez Peña y los secundarios en el Sagrado Corazón, escuelas de su ciudad natal graduándose de Bachiller en Ciencias, en 1948.

Su ingreso a la recién creada Universidad de Oriente marcó el inicio de una etapa decisiva en el afianzamiento y desarrollo de sus ideas políticas, que la distinguieron entre la más avanzada juventud combatiente de su época.

Integra la Federación Estudiantil Universitaria Oriental (FEUO). Participaba en todas las manifestaciones de la Universidad por las calles de Santiago, portando, siempre delante, la bandera o el banderín que distinguía a su escuela de ingeniería.

El 17 de marzo de 1952, la FEUO hacía patente la posición del estudiantado universitario oriental con respecto al golpe de Estado, tomando la firme decisión de no reintegrarse a clases hasta tanto no fueran restauradas las garantías constitucionales, cerrando sus puertas durante cuarenta y cinco días.

Vilma participa en el movimiento político “La Invasión Constitucional de Oriente a Mantua”, en demanda del restablecimiento de la Constitución de 1940, distribuye proclamas por toda la ciudad de Santiago de Cuba, citando al pueblo a que acuda a la Universidad el día 8 de junio de 1952 al mitin de reafirmación patriótica y celebrar el cincuentenario de la Independencia.

En Santiago de Cuba, por la muerte del estudiante universitario Rubén Batista en La Habana el 13 de febrero de 1953, se declara un paro docente de 72 horas provocando una amplia movilización estudiantil que se lanzó a las calles colocando lazos negros en las solapas de los ciudadanos como expresión pública de sentimiento.

Se adopta el acuerdo de realizar un entierro simbólico del primer mártir estudiantil hasta el Cementerio Santa Ifigenia. Los estudiantes de los planteles de Segunda Enseñanza y los de la FEUO participan con carteles y estandartes, Vilma iba presidiendo esta manifestación.

Fue inseparable colaboradora del líder revolucionario oriental Frank País, militando en las organizaciones fundadas por él en la lucha contra la dictadura batistiana, hasta que formando parte de la entonces Acción Nacional Revolucionaria, sus integrantes se sumaron a las filas del Movimiento 26 de julio.

Con el nombre de guerra Deborah fue una notable combatiente clandestina bajo las órdenes de Frank País García, en especial durante el alzamiento del 30 de noviembre de 1956 en Santiago de Cuba. Se unió al Ejército Rebelde en la Sierra Maestra cuando su vida corrió extremo peligro en la insurrección urbana. Ingeniera química, cumplió funciones en el ejercicio de esa profesión.

El 26 de julio de 1953 se realiza el asalto al Cuartel Moncada, acción llevada a cabo por un grupo de jóvenes dirigidos por Fidel Castro Ruz. Ante la represión desatada por la tiranía contra estos jóvenes, en casa de Vilma se esconde Severino Rosell y también prestan ayuda a los que se encontraban guarecidos en el hospital de La Colonia Española.

Insertada en los preparativos de la nueva etapa de lucha y luego de concluir un curso de postgrado en Estados Unidos, por orientaciones de la Dirección del Movimiento 26 de julio, hizo escala en México para entrevistarse con Fidel Castro y recibir sus instrucciones y mensajes para los combatientes que se hallaban en la clandestinidad en Cuba.

Bajo las órdenes directas de Frank participó en el alzamiento armado de Santiago de Cuba el 30 de noviembre de 1956, en apoyo a los expedicionarios del yate Granma, convirtiéndose su vivienda, después de esta acción relevante, en cuartel general del movimiento revolucionario en Santiago de Cuba.

En los momentos más difíciles de la guerrilla dirigida por Fidel Castro, en febrero de 1957 marchó al encuentro de esta en compañía de Frank País, Faustino Pérez y otros miembros del de la Dirección Nacional del Movimiento 26 de Julio para coordinar el apoyo desde el llano, y guiar al periodista del New York Times, Herbert Matthews a la presencia de Fidel. La publicación de la entrevista que el periodista hiciera al líder de la guerrilla echaría por tierra la propagada batistiana basada en la supuesta muerte de Fidel.

Por ser integrante de la Dirección Nacional del Movimiento 26 de julio, poco antes de ser asesinado Frank País fue nombrada por él Coordinadora Provincial de la organización clandestina en la provincia Oriente, labor que desempeñó con particular capacidad y valentía hasta que, ante el acecho y la persecución constantes, se incorporó al Ejército Rebelde, en junio de 1958, convirtiéndose en guerrillera del Segundo Frente Oriental Frank País y eficaz coordinadora del movimiento clandestino de Oriente con el territorio del Frente.

El 20 de julio de 1957, Vilma Espín, asciende a la dirección de la lucha como coordinadora provincial del Movimiento Revolucionario 26 de julio-MR-26-7; sobre ella recayó la responsabilidad del abastecimiento a los frentes guerrilleros existentes en esos momentos.

Con la muerte de Frank País se asume la estructura diseñada por él, una de ellas que los coordinadores provinciales formaran parte de la Dirección Nacional, de esta manera Vilma pasa a ser miembro de la máxima dirección de la lucha. Para la fecha viajó en muchas ocasiones a los territorios guerrilleros, para participar en misiones importantes y decisivas, entre ellas las reuniones efectuadas en los primeros meses de año 1958.

El 21 de septiembre del 1958, se desarrolló el Congreso Campesino en Armas, Vilma en la presidencia fue testigo de los debates y de los compromisos contraídos a partir de una unidad indestructible con el campesinado.

El desarrollo educacional contempló la instrucción política de los oficiales y por ello se creó en el mes de septiembre, la escuela para maestros de tropas “José Martí”, adscripta a la Comandancia Central. Vilma formó parte del claustro.

A partir de 1959 fue conductora principal de las acciones políticas y estatales para materializar el acceso pleno de la mujer cubana a sus derechos.

El Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz por acuerdo del Consejo de Estado le entrega el Título de Heroína de la República, el 2 de diciembre de 2001, en acto realizado en el Salón de los Vitrales de la Plaza de la Revolución Antonio Maceo de Santiago de Cuba, en ocasión de conmemorarse el 45 Aniversario del desembarco del yate Granma.

Sus restos descansan en el Mausoleo del Segundo Frente Oriental Frank País, lugar histórico situado en las estribaciones de la montaña de Mícara, inaugurado por el líder histórico de la Revolución Fidel Castro Ruz, el 11 de marzo de 1978, en ocasión de celebrarse el XX Aniversario de la creación del Segundo Frente, fundado y dirigido por el Presidente cubano Raúl Castro Ruz, durante la lucha en la Sierra Maestra.

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