A 55 años de fundada la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) crece en el desafío cotidiano de cumplir con la igualdad de género que conquista la sociedad moderna en la isla caribeña.
Los nuevos retos se imponen dadas las condiciones socioeconómicas actuales para el desarrollo del socialismo próspero y sostenible de la nación, cuando la FMC continúa la reivindicación de género, sin olvidar la impronta de su principal gestora: Vilma Espín Guillois, de vigencia permanente en el pensamiento femenino de las nuevas generaciones.
Al arribar a más de medio siglo de aciertos, frustraciones y nuevas metas, el organismo gana experiencia en las acciones ejecutadas en cada comunidad, pueblo o ciudad, junto a otras organizaciones políticas y de masas, con programas integrales y cursos de adiestramiento técnico para el desarrollo productivo, mediante las Casas de Orientación a la Mujer y la Familia.
Resalta el rol desempeñado por las féminas en las labores de prevención social, de acuerdo a lo legislado y con la colaboración del Ministerio del Interior, como parte de la política actual de persuasión y convencimiento ciudadano, sin distinción de raza, credo y edad, para amparar al sector femenino y brindarle nuevas oportunidades de estudio y empleo, mediante acciones coordinadas también con el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.
Nuevas alianzas con las autoridades de gobierno e instituciones sociales, permiten la organización de seminarios, cursos y aspectos relacionados con un estilo de vida diferente, de ética profesional, legalidad, deberes y derechos ciudadanos, protección ante la violencia psicológica y física, así como educación sexual para mejorar la calidad de vida femenina.
Basta una mirada en derredor para reconocer la profesional labor de la mujer cubana en la actividad científica y técnica, intelectual, en la defensa y como investigadora social para ponderar su ejemplo ante la familia como madre, esposa y trabajadora abnegada, como parte de los sueños y logros conquistados por la FMC.
Por eso, el 23 de agosto de 1960 es una fecha en la que también se recuerda a Mariana Grajales, Celia Sánchez, Melba Hernández y Haideé Santamaría, entre la larga lista de fieles a la Historia de Cuba que perduran en su testimonio de sencillez y valerosa presencia, símbolos de un propósito cumplido hoy en la mujer dignificada por la Revolución Cubana.


