Fútbol argentino: Cuando la violencia asesina un sueño (+ Video)

Fanáticos de River Plate atacan el autobús de Boca Juniors en partido de vuelta de la final de la Copa Libertadores 2018. (Foto: Vídeos - Eurosport)

Fanáticos de River Plate atacan el autobús de Boca Juniors en partido de vuelta de la final de la Copa Libertadores 2018. (Foto: Vídeos – Eurosport)

Cuando la pasión se transforma en violencia el fútbol pierde, la cultura agoniza y la sociedad toda sufre las consecuencias.

Argentina se robó las miradas de América y el mundo, desde el momento en que se conoció que la final del siglo en la Copa Libertadores, Boca Juniors y River Plate, se concretaba después de 58 años de espera.

Sin embargo, lo que debía resultar una fiesta para los aficionados, un espectáculo para el fútbol en general se convirtió en un acto de vergüenza.

Ni siquiera la medida adoptada de no permitir hinchadas visitantes en La Bombonera o El Monumental, ambas ubicadas en Buenos Aires, consiguió evitar que la violencia volviera a manchar las canchas en el país sudamericano.

Luego de un primer desafío que solo tuvo como inconveniente un retraso por las inclemencias del tiempo; una vez en el campo, el balón y los jugadores fueron, como debe ser, los únicos protagonistas. El coraje que derrocharon ambos conjuntos quedó plasmado en el empate a dos en el marcador final.

Pero unos cientos, quizás miles de fanáticos (en el peor sentido de la palabra), decidieron convertir el Súper Clásico en una guerra santa; atacaron al autobús de Boca con piedras, provocando lesiones en varios jugadores, así como a otros aficionados de River. De igual forma, invadieron el estadio y cometieron varios actos de vandalismo.

Cuando el fanatismo desafía a los valores aparecen imágenes surrealistas como esta. (Foto: marca.com)

Cuando el fanatismo desafía a los valores aparecen imágenes surrealistas como esta. (Foto: marca.com)

Una imagen define la perversión de un deporte de multitudes que en no pocas ocasiones ha sumado a millones por causas justas, como la lucha contra el racismo, las drogas o a favor de la paz: una madre esconde bengalas en el cuerpo de su hija para ingresarlas en el estadio.

Según una información de CNN, la asociación civil “Salvemos al fútbol” repara en que la violencia que se genera alrededor de los partidos en Argentina ha dejado hasta la fecha 328 muertes.

Ahora se especula que los jugadores Xeneizes provocaron a la afición que se reunía en las cercanías de la instalación; no obstante, nada, y repito, absolutamente nada justifica comportamientos de esa índole, y mucho menos en el deporte.

Es cierto que barbaridades semejantes a estas se suceden en muchos lugares del mundo; sin embargo, en el fútbol argentino se han convertido en episodios comunes y no encuentran una respuesta contundente por parte de las autoridades deportivas o gubernamentales.

Hoy se decide el futuro de la final de la Copa Libertadores y estoy seguro que en el peor de los escenarios el encuentro no se resolverá sobre el césped del Monumental o en la tierra de Maradona, pero sí en un terreno, porque el espectáculo debe continuar, sobre todo para beneplácito de aquellos que solo piensan en la salud de sus carteras y sin preocuparse por los que de forma ilógica arriesgan su vida en la cancha; pero la ocasión debería servir para ejemplarizar que ningún título, gol o celebración es más valioso que una vida humana. Argentina tendrá un campeón continental, pero su fútbol vuelve a sufrir una derrota irreparable.

Video de los sucesos del partido de vuelta de la Copa Libertadores

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