
Los antillanos “arrasaron” con sus rivales durante todo el torneo, en el cual ganaron con más de 10 goles de diferencia los cinco partidos disputados, incluido el de la final. Foto: Roberto Morejón/Jit.
Tal y como presagiaban los pronósticos, Cuba se coronó este miércoles en el balonmano masculino de los XXIII Juegos Centroamericanos y del Caribe, 25 años después de su único título en estas justas.
Los antillanos “arrasaron” con sus rivales durante todo el torneo, en el cual ganaron con más de 10 goles de diferencia los cinco partidos disputados, incluido el de la final, donde dejaron sin opciones a Puerto Rico, con marcador de 29×18.
Precisamente los boricuas habían sufrido un revés ante los monarcas con abultada pizarra de 36×15 en la fase preliminar.
Para Cuba esta es el segundo cetro en lides multideportivas regionales, tras el alcanzado en Ponce 1993, cuando se introdujo el balonmano en el programa de los juegos.
Además, la Mayor de las Antillas destrona a Puerto Rico, ganador hace cuatro años, cuando la Isla terminó en bronce.
Por los medallistas de oro, el mejor anotador del partido final fue Guillermo Corzo, autor de seis goles, secundado por Reynier Taboada, con cinco anotaciones.
En el partido por la medalla de bronce, México derrotó 33×32 a República Dominicana, dejando a los quisqueyanos sin podio luego de que fueran campeones en 2002, 2006 y 2010, y subtitulares en 2014.
Cuba obtuvo además el tercer puesto entre las mujeres, por debajo de lo esperado luego del triunfo en Veracruz. Esta vez dominicanas y boricuas dominaron la lid, en ese orden.
