Que ni los triunfos, ni los reveses nos encandilen (II Parte y Final)

El deporte cubano enfila hacia nuevas metas, pero en ese camino enfrentará duros retos. Foto: Internet.

El líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro, anunció: “Cuba en las competencias panamericanas no representa solo a Cuba, representa a América Latina. Algún día los ayudaremos también a formar deportistas y algún día las competencias serán más parejas”.

Agregó, además: “Llegará el día en que a nosotros nos pidan también instructores. Vamos a tener miles de profesores, instructores deportivos y vamos a tener profesores listos para enviar a América Latina (…)” (22 de octubre de 1973).

La realidad le ha dado la razón. Así ha sido. Tenemos entrenadores por todo el mundo y han sido exitosos en todos los confines.

Fidel, un verdadero visionario, fue más allá al referirse a la lucha contra el dopaje: “Un buen laboratorio nos protegería de cualquier contingencia, serviría de apoyo a los hermanos países del Caribe, de Centroamérica y Suramérica, que no tienen o no disponen de ningún laboratorio que permita detectar tales sustancias y tienen que acudir a otros países muy desarrollados para pagar carísima cualquier prueba (…)”.

Al inaugurar la Escuela Internacional de Educación Física y Deportes, el 20 de febrero de 2001, dijo: “Más que un centro de estudios, este es un punto de apoyo al desarrollo del deporte en los países del Tercer Mundo y principalmente en los países de América Latina y el Caribe.” En la actualidad, esta ayuda ha pasado a la Universidad de las Ciencias de la Cultura Física y del Deporte “Manuel Fajardo”, en La Habana.

Mientras los imperios usan a su antojo el robo de músculos, Cuba ayuda a los protagonistas de la actividad en cualquier parte del planeta, y ni siquiera se lamenta del apoyo ofrecido cuando nos superan.

Ese es el internacionalismo en acción, básico en nuestro sistema socialista que deja de serlo de alguna manera si da la espalda a la injusticia.

Precisamente en Barranquilla estuvo presente la huella de entrenadores y profesores cubanos en sitios foráneos, en voleibol, levantamiento de pesas, judo, boxeo, atletismo…

¿Medallas como única meta?

“El desarrollo del deporte no tiene como fin exclusivamente buscar campeones. El fin número uno es promover, con el desarrollo del deporte, el bienestar y la salud del pueblo y el fin número dos, buscar campeones. Es importante que no nos equivoquemos, que por buscar campeones descuidemos la práctica del deporte (…)”, dijo Castro el 6 de octubre de 1977. Soslayar la función fundamental de la cultura física se paga caro.

Las transformaciones iniciadas hace unos años: remuneración y contratos con gran y justa trascendencia, tienen que priorizar el rescate de la masividad, columna vertebral en la forja de seres humanos más hermosos de alma y de cuerpo.

La aplicación plena de los adelantos científicos y técnicos debe ir por encima de lo cuantitativo, y el fortalecimiento de la formación ética (hay que aumentarlas considerablemente) debe garantizar el mayor nivel en el alto rendimiento y los antivirus necesarios para nuestros atletas insertados en un ambiente harto infestado de mercantilismo.

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