La real maravilla de oír La Habana

Camila y el equipo que la ayudó a recuperar la audición. (Foto: Norma Ferrás)

Camila y el equipo que la ayudó a recuperar la audición. (Foto: Norma Ferrás)

El arribo a este medio milenio de la capital será alegre y especial para su gente, pero hay una habanera que podrá vivir, sin dudas, este día, cumpliendo un sueño: oír La Habana y percibir el mundo sonoro de la urbe en su cumpleaños 500, por primera vez.

Les hablo de Camila Cervantes Gispert, una jovencita sorda que el lunes 25 de febrero de este año recibió uno de los regalos más nobles dedicados por la Salud Pública cubana a la ciudad, en saludo a este trascendental aniversario, el implante coclear número 500 realizado en Cuba.

Diagrama del implante coclear en el oído interno. (Foto: Infobae)

Diagrama del implante coclear en el oído interno. (Foto: Infobae)

El implante coclear, que en Cuba se recibe de manera totalmente gratuita, aunque al país le resulta costoso, depende de un pequeño dispositivo electrónico que ayuda a las personas sordas a escuchar, una vez que se le coloca en el oído interno mediante cirugía, y este aditamento hace que los impulsos físicos del sonido sean transformados en energía eléctrica y estimulen directamente las fibras del nervio coclear desde el caracol.

La historia de Camila desde las vivencias de la familia y la paciente

En nuestra visita al Hospital Pediátrico Universitario Borrás-Marfán, sede del Grupo Nacional de Implantes Cocleares, Tania Gispert, madre de Camila, nos contó que su hija “entró a los 12 años al Programa por la pérdida progresiva de audición. Con todo el trabajo de rehabilitación que se le ha hecho aquí, ha potenciado los conocimientos, la escritura, el lenguaje. Antes de venir se le diagnosticó como una persona con retraso mental, ahora pienso que habría que volverlo a reevaluar”.

Camila y su mamá Tania. (Foto: Ania González Rodríguez)

Camila y su mamá Tania. (Foto: Ania González Rodríguez)

Y agrega Tania: “Camila me sorprende a veces con frases, palabras, pensamientos, razonamientos; me doy cuenta del avance; entonces la satisfacción es inmensa, la alegría es muy grande y crece la esperanza de que ella va a poder hacer una vida, y entenderse con los oyentes”.

En el caso de Camila, con quien conversamos a las 72 horas de operada, la vimos sonriente, tranquila y feliz: había recibido rehabilitación durante cinco años con prótesis auditivas, que sumada a la atención del equipo multidisciplinario logró en ella un nivel de lenguaje suficiente para que pudiera decirnos, con bastante claridad, a lo que aspiraba tras el implante coclear: “oír música, escuchar a los médicos y a mi familia; escuchar todo lo que me rodea todo el tiempo”.

Acerca de los médicos, técnicos, licenciados que le atienden expresa : “Yo me siento con ellos feliz, ellos me están ayudando a mí a oír mejor, a aprender y también las cosas bonitas de mi vida…¡Sí, los llevo en el corazón!”. Una semana después se produciría en Camila lo que llaman los audiólogos “el despertar”.

Doctora Nancy Pino Díaz, Especialista en Otorrinolaringología y Audiología. (Foto: Ania González Rodríguez)

Doctora Nancy Pino Díaz, Especialista en Otorrinolaringología y Audiología. (Foto: Ania González Rodríguez)

A través de la Doctora Nancy Pino Díaz, Especialista en Otorrinolaringología y audiología, supimos a qué llaman los especialistas el “despertar”: este se trata de la activación de la parte externa del implante. “Es un momento -dice- muy bonito, porque es cuando los padres notan que los niños escuchan el primer sonido, ya a través del implante; la familia se siente muy feliz, a veces ríen, lloran, se abrazan, es como si el niño volviera a nacer”.

¿Y cómo arriba el Programa de Implante Coclear al aniversario 500 de la capital de todos los cubanos?

La Doctora Sandra Bermejo, jefa del servicio de Otocirugía e Implante coclear afirma que “el Programa está en un buen momento; está en una etapa de madurez, no solo por la sostenibilidad que se le da por parte de Salud Pública, sino porque ya hemos adquirido experiencia en el proceso de evaluación y seguimiento y hemos obtenido buenos resultados en general”.

Nuestro Programa tiene diferencias con los del resto del mundo, explica la Doctora Bermejo, “aquí el implante es totalmente gratuito, pero la cirugía es cara en cualquier parte del mundo; el dispositivo tiene un valor de 8 mil euros y la cirugía con todo está en alrededor de los 30 mil y 60 mil dólares; por eso a las familias en otros países se les encarece mucho que el niño salga totalmente rehabilitado”.

Sucede además, según nos informamos, que los dispositivos hay que ir actualizándolos, la tecnología se cambia cada cinco años, porque el dispositivo evoluciona, crean otros más desarrollados, o sea que este se comporta en el mercado como cualquier dispositivo electrónico; aquí se compra para nuestros niños sordos o sordo-ciegos implantados la mejor tecnología, la más actualizada en su momento, al nivel de cualquier otra parte del mundo desarrollado.

El Programa cubano de Implante Coclear es el que más niños sordo-ciegos tiene implantados, este es otro de los exitosos resultados de Cuba en este campo, de salud y derechos.

Honor a quien honor merece: ellos dan por su trabajo y por su Habana, lo más grande

El equipo del hospital Borrás Marfán, en su mayoría mujeres, son profesionales entregadas a su carrera, con gran sentido de pertenencia por su institución, amorosas, preparadas y tienen el reconocimiento de padres y pacientes; allí nos dieron detalles de su trabajo la sicóloga Lourdes Hernández, la otorrino Yuleidys Rivero, la rehabilitadora Ester Valdés, así como la licenciada Rosa Vázquez, la técnica Alicia Rodríguez y la Doctora Nancy Pino Díaz.

La Doctora Sandra Bermejo, jefa del servicio de Otocirugía de Implante coclear, resume con su historia de vida esta humanísima labor, el mismo sentir de sus compañeros y compañeras: “llevo alrededor de 15 años en este Programa, que es parte de mi vida. Yo disfruto cada día de labor. Nuestra perspectiva es crecer, mejorar locales de rehabilitación y seguir superándonos para brindar un servicio mejor cada vez”.

El Grupo Nacional de Implantes Cocleares que lleva a cabo en el país este programa, está constituido por un equipo multidisciplinario de especialistas que radica en el Hospital Pediátrico habanero Borrás-Marfán, y cuenta con colaboradores de otras instituciones de salud de la capital, además de estar representado por un centro en cada una de las provincias.

Hoy los implantes superan ya la cifra de 500 y supimos que Camila Cervantes Gispert, avanza con su implante en pos de sus sueños.

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