Calidad del servicio médico es garantía de salud en Cuba

hospital-calixtoCuba posee una de las tasas de mortalidad infantil más bajas del mundo, con un índice de 4,6 por cada mil nacidos vivos durante el año 2012, cifra considerada por la Organización Mundial de la Salud como la menor de América Latina y entre las mejores con relación a las naciones de gran desarrollo industrial.
Pero quizás lo menos conocido, es el esfuerzo realizado por las autoridades sanitarias de la isla caribeña que, a pesar de un sin número de obstáculos derivados del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos durante más de medio siglo, continúan elevando la calidad del servicio médico para bienestar de la población.
Recientemente, la prensa especializada en salud realizó un recorrido por algunos de los centros asistenciales reconocidos en la capital por su trabajo esmerado en los últimos tiempos, constatándose la voluntad gubernamental de garantizar el derecho a recibir atención médica gratuita en los hospitales, policlínicos, centros profilácticos y de tratamiento científico.
Hoy es noticia el éxito del Programa Materno Infantil que en La Habana alcanzó el índice de 3,7 por cada mil nacidos vivos, el más bajo de la historia capitalina, gracias al trabajo esmerado de los Médicos y Enfermeras de la Familia, primeros en captar los embarazos y responsabilizados de orientar oportunamente el cuidado y enseñanza de las futuras madres.
El Jefe del Programa de Atención Materno Infantil de la capital, Mario Bárbaro Pérez Álvarez resaltó el trabajo realizado en el municipio de La Lisa, pues allí se avala la medicina preventiva de las gestantes, a partir de los resultados significativos vistos a través de una tasa de mortalidad de sólo 1,5 por cada mil nacidos vivos.
En la sistemática labor de ginecólogos y obstetras, destaca el policlínico Pedro Fonseca, de Punta Brava, el Hogar Materno Luz de Láncara y el consultorio número nueve del municipio situado al oeste de la capital, estos dos últimos con cero mortalidad infantil y materna.
Mérito aparte de la salud pública en Cuba lo merece el interés mostrado por el Estado para priorizar la construcción, remodelación y máximo aprovechamiento de las instalaciones hospitalarias que garantizan la atención quirúrgica gratuita con los más avanzados métodos y tecnologías, en manos de profesionales altamente calificados.
El capitalino Hospital General Calixto García, por ejemplo, dispensa la atención diaria a más de 500 pacientes que pasan por el Cuerpo de Guardia debido a accidentes traumáticos, intoxicaciones y síntomas requeridos de asistencia urgente y de emergencia, llegados del centro de la capital y de otras localidades periféricas, informó el doctor Carlos Alberto Martínez Blanco, director de esa institución.
A 117 años de fundado, el también centro docente-universitario realiza entre ocho y diez cirugías cada día, mientras que en sus 29 pabellones se presta atención médica en urología, ortopedia, neurología, maxilofacial y angiología, entre otras especialidades que adquieren un valor agregado si el paciente requiere alguna intervención quirúrgica.
Precisamente por ello se trabaja todavía en un proceso inversionista de rehabilitación integral que deberá concluir en el 2016, y ya tiene una extensa área de parqueo general con entrada por la parte posterior del hospital, terminados dos de sus pabellones y el salón de espera para los familiares de los pacientes allí ingresados.
Otra carta de triunfo de la salud cubana es el Hospital Clínico Quirúrgico Docente Salvador Allende, en el Cerro, con más de mil 200 intervenciones quirúrgicas en diferentes especialidades.
También fue allí donde se comenzó a utilizar con rotundo éxito el Heberprot-P, exclusividad médica cubana desarrollada por investigadores del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología en colaboración con el Instituto Nacional de Angiología y Cirugía Vascular.
El doctor Yodermis Díaz Hernández, director de la otrora Clínica Covadonga, precisa que son pioneros en la aplicación del medicamento para diabéticos, administrado a través de infiltración en las lesiones del pie y en sólo tres semanas de tratamiento se observa la granulación en más del 80 por ciento de las personas atendidas con úlceras, entre uno y 80 centímetros cuadrados.
Cabe acentuar el impacto humano ejercido hasta el presente con el eficaz fármaco, pues los enfermos tratados no reportan reacciones adversas y muestran una alentadora sanación de los tejidos, incluso aquellos con más de una década de sufrimiento por la dolencia.
Así, la ciencia cubana y su sistema de salud marchan en esta Isla del Caribe, donde los servicios de salud van en pos del progreso médico internacional.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *