
Pueblo habanero asiste a las honras fúnebres de Alicia Alonso. Fotos: Lenay Barceló
El pueblo habanero asistió a dar el último adiós a la prima bailarina del Ballet Nacional de Cuba, Alicia Alonso, justo en el lugar donde brilló tantas veces, el Gran Teatro de La Habana que hoy lleva su nombre.
Niños, adultos, jóvenes y ancianos, todos asistieron a rendir merecido tributo a quien puso el ballet cubano en lo más alto a golpe de entrega, disciplina, pasión, amor y compromiso.
El dolor que demuestran profesores, estudiantes y colegas de labor, solo se compara a la admiración que sienten hacia la que será por siempre maestra de maestros, cuando se hable de danza en Cuba.
La admiración del pueblo
El ministro de Cultura, Alpidio Alonso Grau confesó a la prensa que “Alicia Alonso fue la creadora de un estilo único, le abrió el camino a la escuela cubana de ballet con una pasión y un coraje incomparable”.
Asimismo, el representante gubernamental se refirió a momentos relevantes de la carrera de Alicia como cuando “tuvo que enfrentarse a todo tipo de dificultades para echar adelante el ballet en Cuba en su etapa fundacional, donde el gobierno republicano no le brindaba ningún apoyo a la cultura”.
El titular de Cultura aseguró que desde entonces la prima bailarina quedó presa en el corazón de todos los cubanos.
Alpidio Alonso destacó el desempeño de Alicia Alonso como embajadora de la Revolución en cada escenario del mundo, al tiempo que la calificó como un ejemplo de coherencia entre vida y obra.

Ministro de Cultura, Alpidio Alonso asiste habla dobre el legado de Alicia Alonso
El legado en la danza
Las nuevas generaciones de bailarines también estuvieron presentes este sábado en el homenaje póstumo a Alicia Alonso.
Rostros compungidos como el de la joven estudiante de danza, Dayanis Ochoa Ávila, demostraban la profunda consternación ante la pérdida de la maestra y así lo hizo saber la bailarina en declaraciones a la COCO.
“Es una figura inolvidable ya que ha sido una bailarina suprema en el mundo entero. Es y seguirá siendo inspiración para muchos bailarines.
“Nos ha dejado a todos los bailarines de Cuba un legado muy grande. Tenemos el compromiso de seguir elevando la danza al límite y hacerlo con disciplina y mucho trabajo, que fue lo que la llevó a ella, a estar en el lugar donde permanecerá por siempre”, concluyó Ochoa Ávila.

Las personas no dejaban de pasar y homenajear a la “Giselle” de Cuba
La continuidad
Por su parte Viengsay Valdés, discípula de Alicia Alonso y directora del Ballet Nacional de Cuba, aseguró a la prensa que en “lo primero que hay que pensar es en la continuidad, en cómo seguir manteniendo viva su obra artística sobre todo perpetuar y defender su ideario, su manera de ver y concebir a danza.
“Ella fue capaz de convertir el ballet en lo más popular, pues en cada rincón de Cuba, el pueblo sabe quién es Alicia Alonso y todos conocen su obra en el Ballet Nacional de Cuba.
“Qué mejor que seguir transmitiendo a las nuevas generaciones todo lo que hemos aprendido lo que hemos trabajado directamente con ella. Esa es la palabra dan continuidad a toda su obra”, aseguró Valdés.
La despedida de la destacada bailarina en la Necrópolis del Cementerio de Colón, contó con la presencia del historiador de La Habana, Eusebio Leal Spengler.
No es un adiós, como dijera el historiador de la #Habana500 #AliciaAlonso se libra de la muerte y su obra la hace eterna #AliciaDeCuba @alicia_senra @universidad_uci @ElbaBallate @camilom_2019 @DiazCanelB @AlpidioAlonsoG @pereiraraul59 @PortalCubaSi @magda_resik pic.twitter.com/5m9ZK3wRDA
— Rislaidy Pérez Ramos 🇨🇺 (@rislaidy) October 20, 2019
