Doscientos sesenta y un estudiantes de cuarto año de la Escuela Pedagógica “Fulgencio Oroz”, llegarán a las aulas de las escuelas primarias y a los círculos infantiles, para realizar sus prácticas profesionales.
Por la importancia que esta etapa formativa tiene en los futuros maestros, este fin de semana fueron abanderados en la histórica Plaza de la Revolución, al pie del monumento a José Martí, el más universal de los cubanos.
Futuros pedagogos de la enseñanza primaria, la educación especial y formadores de círculos infantiles se despidieron de su etapa estudiantil, conscientes de que a partir de este momento comenzará otra fase de sus vidas, la de contribuir a transformar la educación provistos de las metodologías y las didácticas más actuales que pondrán en función de elevar la calidad del proceso docente – educativo en los colegios habaneros.
Marcel Mendoza, quien se sumará al claustro de la escuela especial Aracelio Iglesias del municipio 10 de Octubre, refirió que al terminar la segunda enseñanza se sintió motivado por enseñar a los niños y las niñas con necesidades educativas especiales, quienes a su criterio en ocasiones reciben el rechazo de aquellos que se auto-titulan “normales”.
Es su amor al prójimo el que hace que Marcel se haya preparado para enseñar a sordos e hipoacúsicos, y al preguntarle sobre si esta especialidad se aviene mejor para quienes presentan alguna debilidad auditiva, el joven expresó: “NO necesariamente, todo maestro que maneje el lenguaje de señas y tenga un dominio del contenido y de las características de sus escolares puede lograr el aprendizaje de sus educandos”.
La práctica en los colegios será el complemento que requiere este joven capitalino para ejercer con calidad todo lo aprendido teóricamente durante tres meses y medio en la Escuela Pedagógica Fulgencio Oroz, del municipio Cerro.
Al preguntarle si esta academia, garantizaba el futuro del sistema de educación primaria en la capital cubana, respondió:

Marcel Mendoza, quien se sumará al claustro de la escuela especial Aracelio Iglesias del municipio 10 de Octubre.
“Sí está garantizado, pues de ella se egresa con buena preparación, unido al empeño que en materia de auto-superación definitivamente hay que agregar una vez graduados para que fluya todo lo invertido por la sociedad durante los años de estudio”.
Al resumir las virtudes que deben caracterizar a un maestro, Marcel respondió:
“Disciplina”, pues con ella se alcanza mayor dominio del contenido, a partir de la preparación diaria que se debe realizar del plan de clases, a lo que contribuye la participación activa en las actividades metodológicas y el interés por la superación que debe ser constante.


