En el local que ocupa la Comisión Electoral Municipal de Centro Habana, por estos días se aprecia el ambiente de trabajo colectivo en aras de propiciar el éxito en el referendo constitucional del domingo 24 de febrero.
El objetivo primario de estas autoridades es garantizar que las 106 mil 192 personas con derecho al voto en el territorio realicen de manera voluntaria este ejercicio, mediante el cual se pronunciarán por la nueva Constitución de la República de Cuba.
Según Zoe Ziam Pérez, presidenta de la Comisión Electoral de Centro Habana, ya se trabaja en la cultura del detalle, revisando el listado de electores, organizado por demarcación, datos estos que serán entregados a las comisiones electorales de base en los colegios.
“Se detallan todas las estructuras electorales del municipio, los locales donde funcionarán los colegios y puestos de mando de las circunscripciones”, apuntó Ziam Pérez”.
Asimismo informó que se tienen previstos los pioneros que custodiarán las urnas y los colaboradores que participaron en la prueba dinámica del pasado 17 de febrero dieron sus valoraciones sobre cómo el territorio afrontará este proceso.
A las 7:00 (hora local) del domingo 24 de febrero abrirán sus puertas los 255 colegios del territorio centrohabanero, 253 ordinarios y dos especiales en los hospitales Hermanos Ameijeiras y General Freyre Andrade.
Para la vocal de la Comisión Electoral Municipal, Rosario Longoira, residente en el consejo popular Los Sitios, este es el momento de priorizar los listados y contar las boletas que llegarán a los colegios.
Tanto Rosario como su colega, Maria Luisa Cabera Delgado, residente en la localidad de Colón, trabajan arduamente para que todas las circunscripciones tengan toda la documentación requerida por las mesas electorales. Ambas habaneras confirman además su respaldo al texto constitucional.
María Luisa evoca positivamente la preparación que recibió para asumir este importante proceso y reitera su posición por el “sí”, pues será la ley de leyes que permitirá a la generación más joven tener garantizados los derechos de los que han disfrutado los cubanos y que quedarán refrendados ahora con una mayor apertura a partir de las exigencias del tercer milenio.

