
Crece en La Habana la construcción y reparación de viviendas, muchas de ellas por esfuerzos propios de sus moradores. Foto: Granma
Con 750 objetos de obra terminados en el sector de la construcción, el júbilo de La Habana al arribar al 26 de julio se expresa en su pueblo trabajador y esforzado, siempre pronto a cumplir con los planes de desarrollo del socialismo próspero y sustentable.
Como parte de las celebraciones en la isla caribeña y tras 63 años del histórico asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, en Santiago de Cuba y Bayamo, respectivamente, las nuevas generaciones hacen suyos los ideales de los combatientes liderados por Fidel Castro en la gesta gloriosa que propició el triunfo de la Revolución Cubana en enero de 1959.
De acuerdo a la diversidad de programas de beneficio popular y para hacerlos prosperar, ya se aprecia el ajuste de la economía nacional en el primer semestre del año, sin desestimar los 40 millones de pesos destinados por el Estado a un proceso inversionista que hoy rinde sus frutos en áreas vitales como la salud, la educación y la vivienda.
Destaca la entrega de 200 domicilios nuevos a familias que se alojaban en comunidades de tránsito de la ciudad, además de que otros 400 objetos de obra renuevan las disponibilidades del sistema de salud, con el mejoramiento de los niveles de calidad requeridos en edificaciones destinadas a brindar el servicio demandado por la población.
De esta forma los cubanos mantienen su optimismo, enfrascados en las tareas del nuevo modelo socio-económico, al tiempo que cada capitalino deberá aumentar su exigencia en cada sector de la sociedad, con el gran desafío de lograr productividad, eficiencia y racionalidad, para añadir más motivos de celebración en La Habana por el 26 de julio.

