
Foto: Archivo Radio COCO.
Con más de cuatro mil trabajadores y 730 mil clientes residenciales, la Empresa Eléctrica de La Habana fue reconocida en el 2018 como la entidad de su tipo más grande en Cuba.
De ahí la responsabilidad de mantener los parámetros de consumo y ahorro establecidos, por la repercusión que tiene un servicio como este en el desarrollo económico y social de la Isla.
Lo que suceda en la ciudad se ve reflejado en la Unión Eléctrica de Cuba, de la eficiencia de este servicio y su encargo estatal dependen parámetros esenciales.
Con la mira en la rehabilitación de redes eléctricas
Devolver los parámetros normales de operación a la redes y eliminar la obsolescencia tecnológica fue la intensión de la Empresa Eléctrica de La Habana para continuar el avance del programa de rehabilitación de redes durante el año precedente.
El ingeniero Mario Castillo Salas, director general de la entidad, durante el resumen anual del desempeño de su colectivo, reconoció que este programa, con una mirada hasta el 2022, se encuentra al 78 por ciento de ejecución y enfrenta la falta de recursos y medios necesarios para su desarrollo, pero la voluntad de avance supera estas problemáticas.
Entre las acciones realizadas en el período cuentan seis mil 910 cambios de calibre secundario, mil 461 divisiones de circuitos secundarios y primarios para eliminar las sobrecargas, además de mil 62 metros de capacidad de transformadores de distribución.
De igual forma, resaltó la sustitución de la parte primaria y secundaria en 18 subestaciones de trasmisión, de las 24 que funcionan en la capital cubana, las cuales son de procedencia americana y con muchos años de explotación.
También dijo que se modernizaron los cinco interruptores de 110 kilovoltios, esfuerzo que elimina la posibilidad de averías.
Actualmente -explicó el directivo- se esperan del exterior recursos imprescindibles para la rehabilitación de las redes eléctricas, fundamentalmente, dirigidos al alumbrado público y las condiciones están creadas para cuando arriben al país inicien las labores en la urbe.
El alcance de este programa inversionista es cada año superior y demanda un alto nivel de recursos, es por ello que del esfuerzo de ese colectivo depende principalmente su avance.
De cara al aniversario 500 de La Habana

Foto tomada de la cuenta en Facebook de la Empresa Eléctrica de La Habana.
Llegar al aniversario 500 de la Villa de San Cristóbal de La Habana con la modernización del alumbrado de 19 avenidas principales, constituye una de las principales líneas de trabajo de la Empresa Eléctrica capitalina de cara al medio milenio de la ciudad, a celebrarse el 16 de noviembre de 2019.
Las avenidas Monumental, Rancho Boyeros y Carlos Manuel de Céspedes, así como las calles Línea, 23, 41 y 31, se incluyen en el programa de rehabilitación a las puertas de tan importante efeméride.
Con tal propósito, la entidad diseñó la instalación de nuevos sistemas de iluminación en 26 nodos habaneros de gran impacto social, como los de la intersección de Vía Blanca y 10 de Octubre, la esquina de Tejas y los alrededores del Parque de la Fraternidad y del mercado de Cuatro Caminos.
Catillo Salas manifestó, asimismo, que en la capital cubana existen unas 70 mil lámparas de vapor de sodio y cerca de dos mil 500 ya funcionan con tecnología Led.
Todo esto ha sido posible -puntualizó- gracias al proceso de modernización del sector que inició en el 2014, con la sustitución del alumbrado en el malecón habanero y que se ha extendido paulatinamente a otras importantes arterias de la provincia, como las avenidas Carlos III, Reina y Egido.
El objetivo -refirió el ingeniero- es lograr que La Habana disfrute de los beneficios de esta tecnología; cada luminaria Led que se instala en la red disminuye entre el 50 y el 70 por ciento de la energía que consumen las de otros tipos.
Entretanto, y atendiendo a las quejas y planteamientos de la población respecto al deficiente alumbrado público en algunos segmentos de la ciudad, el directivo precisó que hoy las 12 unidades empresariales de base municipales de la institución trabajan en la evaluación y reparación de las lámparas de vapor de sodio existentes.
Se estima que cerca de cuatro mil de estas luminarias se encuentran apagadas o requieren sustitución.
