
La educadora Sofía Enríquez Álvarez se desempeña actualmente como docente en la escuela primaria Máximo Gómez, en el municipio Habana del Este. Foto: Teresa Valenzuela.
La maestra Sofía Enríquez Álvarez, de la escuela primaria Máximo Gómez, en el municipio la Habana del Este, es una de esas capitalinas que ha entregado su vida al magisterio.
En entrevista concedida a la emisora COCO, la educadora, quien labora en el sector desde hace cinco décadas, compartió sus experiencias, así como sus memorias de la Campaña Nacional de Alfabetización, en la que participó siendo casi una niña.
A Enríquez Álvarez le vuelven los recuerdos de 1961, y se ve como alfabetizadora popular en su natal territorio de 10 de Octubre, ya que sus padres le negaron el permiso para enseñar a leer y a escribir fuera de La Habana.
“Tenía 14 años de edad y estaba ansiosa por dar mi aporte al igual que mis compañeros de escuela a una tarea que movilizó a gran parte de la juventud y al pueblo en general”, afirma.
Recuerda también a su vecina Estrella, a quienes muchos no la creían capaz de dejar atrás la ignorancia; “inclusive su hija me decía que estaba perdiendo el tiempo, pero no fue así”.
“Empecé enseñándole las vocales, después las consonantes y mediante unas tarjetas que yo misma confeccioné para mostrar diferentes figuras, logré que pronunciara correctamente las palabras, después que escribiera oraciones y párrafos sencillos; con dificultades y poco a poco, comenzó a leer el periódico”, dice con orgullo.
Al referirse a la Campaña Nacional de Alfabetización la califica de trascendental, “porque se fue a todos los rincones de la Isla, y a muchos de aquellos iletrados, la Revolución les dio la oportunidad de continuar superándose, y hoy son técnicos y profesionales que ejercen en las diferentes ramas de la sociedad”.
“Después que pasó la Campaña me convertí en maestra popular; trabajé en la escuela Camilo Cienfuegos, ubicada en el reparto de Lawton; me gradué de licenciada de la enseñanza primaria en el área de las humanidades, en la hoy Universidad de Ciencias Pedagógicas Enrique José Varona. Imparto desde esa época las asignaturas de Lengua Española, Historia de Cuba y Educación Cívica”, agregó.
A los retos que enfrenta el magisterio en estos días también se refiere Sofía Enríquez, al respecto consideró que el sexto grado tiene gran importancia, porque es la culminación de la enseñanza primaria; los conocimientos de este grado dotan al alumno de una base para cursar la secundaria básica.
Además, explica que en ese nivel educativo se recibe la enseñanza de la Lengua Española, Matemática, Ciencias Naturales, vinculada con la naturaleza, el medio ambiente y la Educación Laboral que instruye a aquellos que no lleguen a la universidad para que tengan posibilidades de hacerse obreros calificados en las escuelas de oficios.
Según ella, algo bien relevante para la profesión en la actualidad es la ejemplaridad, al respecto consideró que el maestro debe de serlo en todo momento, tanto en el centro docente como en su radio de acción, ya que “somos el espejo donde se miran los niños”, afirmó la pedagoga.
