
Servicios comunales. Foto: Internet
El tema del aumento del vertimiento de escombros en las calles del municipio de la Habana Vieja guarda relación con el otorgamiento de un mayor número de subsidios a los habitantes para realizar labores constructivas.
Sin dudas, es un asunto que exige más disciplina de la población, pero también mayor control y recursos en aras de mantener la limpieza.
Al respecto, el presidente del Gobierno en el territorio, Manuel Omar González, afirmó a la emisora COCO que, junto al comité provincial del Partido Comunista de Cuba en la capital cubana, le dan particular atención a la recogida de desechos sólidos, incluidos los escombros.
Acerca de estos últimos señaló que complejizan la recogida, por lo cual hay que organizar y dirigir mejor la actividad en la localidad, pero además combatir la indisciplina social.
González precisó que el respaldo de la Dirección Provincial de Servicios Comunales ha permitido limitar bastante este problema y el generado por la acumulación de otros desechos sólidos en las calles, como parte de la búsqueda de soluciones paulatinas.
Otra estrategia adoptada es la disposición de nuevas cajas ampiroles en diversos puntos, para el uso ordenado de las personas encargadas de verter los materiales inservibles de sus labores constructivas.
La máxima autoridad del Gobierno en la demarcación acotó que por concepto de subsidios en 2016 se otorgaron 23 millones de pesos en moneda nacional y en el 2017 un total de 11 millones, lo cual da la medida del nivel de reparaciones acometidas en las viviendas con respaldo gubernamental.
Asimismo, aseguró que la estrategia está diseñada para lograr que se recojan los escombros y se mantenga limpio el territorio las 24 horas del día.
De acuerdo con estas afirmaciones se infiere que toda medida es poca en un municipio que deviene rostro de Cuba ante los visitantes del mundo, y que por sus valores fue declarado en 1982 como Patrimonio de la Humanidad.
